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4 consejos para que vayas abandonando malos hábitos

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Abandonar los malos hábitos puede no ser una tarea colosal si comprendes antes su trasfondo a nivel cerebral. Aquí algunos consejos para formar buenos hábitos.

Es el principio de un nuevo y prometedor año y es momento propicio para abandonar esos malos hábitos que sabotean nuestra calidad de vida.

En previas ocasiones hemos hablado de cómo los buenos hábitos son capaces de hacer maravillas con nuestra perspectiva de vida y te hemos brindado consejos para adquirirlos. Sin embargo, es importante también observar cuáles son aquellos malos hábitos que pueden estar minando nuestro potencial y deteriorando nuestra calidad de vida.

Aprender algo nuevo genera nuevas conexiones neuronales en el cerebro. Entre más frecuentemente estimulemos dicha conexión, más fácilmente se habituará nuestro cerebro a tornarlo en un hábito. Si aprendemos conductas sanas y las practiquemos continuamente, nuestro cerebro estará formándonos un hábito. En este año que apenas empieza es un buen momento para darle carpetazo a lo viejo y empezar a tener hábitos nuevos y positivos.

El aprendizaje incita vínculos neuronales que conforman redes neuronales. Cual luces en un árbol de Navidad, estas redes neuronales se encienden juntas con un mismo evento.  Si aprendes a patinar, cada vez que patines las mismas redes neuronales se encenderán.

Los buenos y malos hábitos son también redes neuronales que se encienden casi sin que nos demos cuenta.

malos hábitos

Abandonar los malos hábitos no es tarea fácil puesto que están cableados dentro de nuestro cerebro y se fortalecen más y más con cada repetición. Es muy difícil cambiar un hábito peleando contra él, porque ese hábito está físicamente cableado en tu cerebro. Nuestro consejo es re-cablear nuestro cerebro, lo cual es posible mediante la constancia y la repetición de pequeñas acciones. He aquí algunas de estas posibles acciones:

1. Identifica el hábito que quieras cambiar

No puedes combatir un enemigo si primero no lo has identificado. No puedes cambiar tus malos hábitos si no los reconoces primero. Te presentamos un caso específico. Comer sin moderación puede ser uno de los malos hábitos que te caracterizan.

malos hábitos

Comer sin moderación puede provocarnos pesadez, sobrepeso y malestares y eventualmente otros males que son resultado de las malas prácticas continuadas.

Si nos enfocamos en dejar de comer sin medida lo que hacemos es mantener encendidas y fortalecidas las redes neuronales que se activan cuando pensamos en comer llevándonos a un enorme antojo difícil de combatir 

La clave para abandonar los malos hábitos no se reduce a pelear contra un hábito no deseado, sino a reconfigurar en tu cerebro un hábito deseado y fortalecer esa red neuronal.

2. El efecto contrario a los malos hábitos

Comer sin medida nos perjudica, comer de forma balanceada y en porciones mesuradas nos beneficia. De modo que el nuevo hábito que buscamos es:  “comer con raciones”.

Desde que piensas en “comer con raciones” estás creando en tu cerebro las conexiones neuronales nuevas relacionadas a la alimentación.

3. Constancia

Entonces, el siguiente paso consiste en incluir en tus comidas del día raciones proporcionadas de los grupos alimenticios. Puedes empezar progresivamente, hasta que vayas acostumbrándote, lo importante, es que respetes la condición de racionar lo que comes.

Con la repetición vas a ir fortaleciendo las conexiones neuronales del nuevo hábito que quieres adoptar. Con la repetición consciente estás re-congifurando tu cerebro.

malos hábitos

4. Analiza

Es momento de racionalizar. Conscientemente, después de haber comido de forma balanceada, analiza si de verdad sigues sintiendo hambre o si simplemente se están activando las conexiones del mal hábito. Pregúntale a tu estómago, no a tu cerebro, sino a tu estómago: ¿Tengo todavía hambre?  Y entonces decide si vas o no a comer extra. No pienses cosas como “puedo engordar”, “estoy a dieta” o parecido. 

Los antojos y las raciones extra son simplemente comida que no nutre, pero no constituyen un enemigo. Si has cumplido con comer con la dosis de nutrientes que requiere tu organismo, es muy posible que ya no sientas antojos. Estar en balance significa que tu cuerpo siempre va a preferir alimentos que lo nutran.

Entre más repeticiones, más vas a fortalecer tus hábitos deseados, y de forma natural, irás desplazando esos malos hábitos no deseados. La clave es repetir tus visitas a tus nuevas y benéficas redes neuronales. Buena suerte.

FUENTE: Wokii.

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