Cuando ocurre una emergencia humanitaria, la voluntad de ayudar suele estar, pero el camino para hacerlo efectivo no siempre es claro. ¿A quién le doy? ¿Cómo sé que llega? ¿Es seguro? BAC entendió esa barrera y decidió removerla. Luego de los recientes terremotos en Venezuela, se activó la plataforma de BAC Yo Me Uno, en alianza con UNICEF, para que cualquier persona pueda donar de forma rápida, segura y con la certeza de que los fondos llegan directamente a quienes los necesitan.

No es una campaña de imagen: es infraestructura financiera puesta al servicio de una crisis real que afecta a 1.8 millones de personas, entre ellas 680,000 niños y niñas.
La magnitud de la crisis en Venezuela
Los terremotos recientes dejaron a Venezuela en una situación de emergencia humanitaria que ya era compleja antes del desastre. Las cifras que maneja UNICEF son contundentes: aproximadamente 1.8 millones de personas requieren asistencia urgente, y dentro de ese número hay 680,000 niños y niñas, la población más vulnerable en cualquier crisis de este tipo.
La organización ya reaccionó. Desde sus centros logísticos en Panamá y Copenhague, UNICEF ha movilizado suministros médicos, agua, saneamiento y artículos de higiene hacia las zonas afectadas. Pero una respuesta humanitaria de esta escala no se sostiene solo con la reacción inmediata: requiere recursos continuos durante semanas y meses.
Por qué importa la ayuda sostenida
Uno de los patrones más documentados en respuestas humanitarias es el de la atención en pico: la solidaridad se dispara en los primeros días y luego se desvanece, justo cuando las necesidades se estabilizan en un nivel alto pero menos visible. Los niños que perdieron acceso a agua potable la siguen necesitando en el mes tres. Las familias desplazadas siguen requiriendo protección semanas después de que las cámaras se van. Por eso la campaña de BAC y UNICEF no busca solo capturar el impulso inicial de solidaridad, sino canalizar recursos de forma sostenida hacia los frentes donde más se necesitan.


Cómo funciona la plataforma Yo Me Uno
La plataforma Yo Me Uno existe precisamente para resolver el problema de la fricción en las donaciones: ese espacio entre querer ayudar y saber cómo hacerlo de forma confiable. El proceso es directo. Quien desee contribuir puede ingresar a la campaña en el enlace oficial y realizar su donación con tarjeta de débito o crédito. El dinero no permanece en BAC: va directamente a UNICEF, sin intermediarios que diluyan el impacto.
¿A qué se destinan los fondos?
Los recursos captados a través de esta campaña se orientan hacia cuatro frentes prioritarios que UNICEF ha identificado en la respuesta a la emergencia:
- Atención médica, con foco en poblaciones vulnerables y heridos.
- Nutrición, especialmente urgente para niños menores de cinco años en contextos de crisis.
- Acceso a agua potable, uno de los recursos más críticos en las primeras semanas tras un desastre.
- Protección infantil y espacios seguros para niños separados de sus familias o en situación de riesgo.
Cada uno de esos frentes tiene impacto directo y medible. Y cada donación, independientemente de su monto, contribuye a mantener esa respuesta activa.
El rol de BAC: capacidades al servicio de una causa
Lo que BAC está haciendo en esta alianza merece ser entendido con precisión, porque no es simplemente un patrocinio corporativo. El banco no está donando dinero propio a la campaña, sino algo potencialmente más valioso en este contexto: su infraestructura, sus canales y su alcance.

Ramón Chiari Brin, presidente ejecutivo de BAC Panamá, lo explicó con claridad: “En BAC creemos que el triple valor se demuestra cuando nuestras capacidades —canales, plataformas y alcance— se ponen al servicio de causas que cuidan a las personas. En una emergencia como esta, facilitar la ayuda también es parte de nuestro rol.”
Triple Valor: una estrategia de sostenibilidad con aplicación real
Esta iniciativa se enmarca en la estrategia de Triple Valor de BAC, que busca generar impacto económico, social y ambiental positivo a través de alianzas concretas. En este caso, la contribución del banco se concentra en habilitar la plataforma para que más personas puedan sumarse de forma ágil y transparente a la labor de UNICEF. Es un modelo que tiene lógica: una entidad financiera con millones de clientes y canales digitales ya instalados puede multiplicar el alcance de una organización humanitaria de formas que ninguna campaña de recaudación tradicional podría replicar con la misma velocidad.
La alianza estratégica: BAC y UNICEF
UNICEF es una de las organizaciones humanitarias con mayor capacidad logística y presencia en el terreno a nivel global. Su centro logístico regional en Panamá —uno de los más importantes del mundo para América Latina y el Caribe— le permite movilizar suministros con una velocidad que pocas organizaciones pueden igualar.
Para BAC, esta alianza con UNICEF asegura que los fondos de Yo Me Uno lleguen a una organización con amplia experiencia, transparencia y presencia en Venezuela. La confianza en el destino de los fondos es, frecuentemente, el factor que determina si alguien dona o no. Esta alianza resuelve esa ecuación de forma directa.
Cuando el sistema financiero se convierte en puente solidario
Las emergencias humanitarias ponen a prueba no solo a los gobiernos y las organizaciones internacionales, sino también a las instituciones que tienen la infraestructura para marcar una diferencia práctica. BAC eligió usar la suya. Para quienes quieran sumar, el camino es simple: yomeuno.com.

Para más información sobre la respuesta de UNICEF en Venezuela, pueden visitar www.unicef.org/panama o seguir a @unicefpanama en redes sociales. La emergencia no espera. Pero tampoco la solidaridad, cuando tiene un canal claro por donde fluir.
FUENTE / IMÁGENES: Nota de prensa.
IMÁGENES ADICIONALES: UNICEF.
¿Crees que las instituciones financieras deberían asumir un rol más activo como facilitadoras de la solidaridad ciudadana en emergencias humanitarias? ¿Qué otros mecanismos podrían hacer más accesible la ayuda en crisis como esta? Déjanos tu opinión en los comentarios y comparte este artículo. Cada persona que se entera de esta campaña es un donante potencial para los niños y familias que hoy más lo necesitan.



