Margarita Moreno es la primera alpinista de su país en coronar el Everest y cumplir con éxito el ambicioso reto de las siete cumbres.
La montañista Margarita Moreno, una bogotana de 39 años, terminó por hacer historia al alcanzar la cumbre del Everest, la montaña más alta del planeta y, con ello, ser la primera mujer colombiana en completar el reto de las Siete Cumbres, considerado uno de los mayores desafíos del alpinismo a nivel mundial.
Su travesía concluyó exitosamente en la madrugada del 24 de mayo de 2025, cuando llegó a la cima del Everest a las 5:23 a. m., junto a un alpinista francés y dos sherpas de Nepal. Pocas horas después, también logró escalar el Lhotse, la cuarta montaña más alta del mundo, consiguiendo así un doble ascenso que solo un número reducido de personas ha alcanzado a nivel global.
Siete desafíos en su haber
Lo más notable de este logro es que Margarita lo consiguió sin el apoyo de grandes patrocinadores ni el respaldo de equipos profesionales.
Su trayectoria ha sido forjada de manera autodidacta, con entrenamientos intensos y una disciplina férrea que le permitió conquistar las siguientes cumbres:
- Everest (Asia)
- Elbrus (Europa)
- Vinson (Antártida)
- Kilimanjaro (África)
- Denali (Norteamérica)
- Aconcagua (Sudamérica)
- Carstensz Pyramid (Oceanía)
Además, ha participado en expediciones en los polos, consolidándose como una referente del alpinismo a nivel internacional.
En la zona de la muerte
La etapa final de su ascenso al Everest se desarrolló en la temida “zona de la muerte”, situada entre los 7.900 y 8.000 metros de altitud, un entorno donde la falta de oxígeno, el frío extremo y el mínimo margen de error ponen a prueba la resistencia humana.
A pesar de estas condiciones, Margarita volvió a escalar hasta la cima del Lhotse después de descender al Campo 4, demostrando una extraordinaria combinación de experiencia, fortaleza mental y una profunda pasión por la montaña.
Al término de su proeza, Moreno sólo puede llenarse de gratitud con quienes acompañaron su dura jornada de preparación, especialmente su esposo, el alemán Paul Van Dyk, con quien celebra haber dejado un testimonio de empoderamiento y fuerza de voluntad, al calor de las alas de la bandera tricolor de su país.
FUENTE / IMÁGENES: Teleantioquia.
IMÁGENES ADICIONALES: Mount Margarita.