A partir de esta nueva normativa, la comercialización y adopción de perros y gatos solo podrá llevarse a cabo mediante citas supervisadas por un médico veterinario y bajo estrictos controles sanitarios.
El Congreso de la Ciudad de México aprobó una reforma a la Ley de Protección y Bienestar de los Animales que prohíbe la exhibición de perros y gatos en vitrinas, jaulas u otros espacios cerrados dentro de establecimientos comerciales, cuando estos se encuentren en proceso de venta o adopción.
La medida busca garantizar el bienestar animal y erradicar prácticas que generan estrés, ansiedad y afectaciones físicas y emocionales en los animales de compañía, al ser expuestos de manera constante a luces intensas, ruidos y tránsito continuo de personas.
Una disposición necesaria
Con la nueva disposición, la venta y adopción de perros y gatos solo podrá realizarse mediante cita previa, permitiendo un contacto supervisado y responsable entre las personas interesadas y los animales. Además, los establecimientos deberán contar con espacios adecuados, asegurar el acceso permanente a agua, alimento, atención veterinaria y cumplir con condiciones que respeten la salud y dignidad de los animales.
La reforma también establece que solo podrán comercializarse perros y gatos esterilizados, desparasitados y con certificado de salud, y se prohíbe la venta de cachorros menores de cuatro meses de edad.
Asimismo, las personas adoptantes deberán recibir información clara y veraz sobre los cuidados, responsabilidades y necesidades del animal. En caso de incumplimiento, los establecimientos podrán ser sancionados con multas que van desde aproximadamente 16 mil hasta más de 300 mil pesos, las cuales serán aplicadas por la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT).
La reforma entrará en vigor 365 días naturales después de su publicación en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México, periodo durante el cual se emitirán los lineamientos técnicos y operativos para su correcta implementación.
Con esta medida, la Ciudad de México da un paso significativo en la protección de los derechos de los animales, promoviendo una relación más ética y responsable entre la sociedad y los animales de compañía.
FUENTE / IMÁGENES: Jornada / Eco News / SinEmbargoMX.

