El pasado fin de semana, David vivió algo que pocas localidades de su tamaño pueden presumir: el Festival Internacional Ópera en mi Ciudad, un evento que transformó el Auditorio C.E.B.G. Antonio José de Sucre en un escenario de talla mundial, y lo hizo de forma completamente gratuita y abierta a todo público. En efecto, ópera internacional, sin costo y en el corazón de Chiriquí.

Apuesta por la cultura

El Festival Internacional Ópera en mi Ciudad, organizado por el Coro A Viva Voz, en alianza con la Universidad Autónoma de Chiriquí (UNACHI), Fue una valiente declaración cultural en una ciudad que no tiene tradición lírica consolidada.
Un festival gratuito, abierto a todo el mundo, que apostó por llevar uno de los géneros artísticos más exigentes del planeta a una comunidad que, en su mayoría, nunca había tenido acceso a él.
La respuesta del público lo dijo todo: familias, estudiantes, aficionados y curiosos llenaron el recinto con el mismo entusiasmo que uno esperaría ver en los grandes teatros del mundo.
Voces que trascienden fronteras
Figuras destacadas del ámbito operístico, tanto nacional como internacional, encabezaron las actividades que convirtieron el festival en una experiencia inolvidable para el público.
- La mezzosoprano colombiana Janeth López Calderón cuenta con una sólida trayectoria que abarca escenarios en Perú, México o Ecuador. Artista integral comprometida con la formación musical, se desempeña como gestora cultural y académica en la Universidad del Cauca.
- El tenor panameño Juan Pomares, director de la Fundación Ópera Panamá, posee una destacada trayectoria en escenarios de América y Europa y un firme compromiso con el desarrollo cultural del país.
- El barítono panameño Irving Vega ha participado en producciones de Libiamo y en La bohème con la Fundación Ópera Panamá, destacándose también por su labor en conciertos líricos y su colaboración con el coro A Viva Voz de la UNACHI en la promoción del canto lírico.

Porque la ópera también se aprende

El viernes 20 de marzo arrancó con un componente que muchos festivales ignoran por completo: la formación. Antes del espectáculo, hubo un seminario. El “Seminario de Técnica Vocal: Un Encuentro con la Ópera, Aplicada a Voces Femeninas y Masculinas” reunió a los tres magníficos intérpretes en una labor didáctica de transmisión de conocimiento, donde la técnica, la pasión y la experiencia de estos artistas se pusieron al servicio de quienes están comenzando su camino.
La jornada cerró con un concierto didáctico que reunió a estudiantes, docentes y público general. Para muchos, fue la primera vez que escuchaban ópera en vivo. Y esa primera vez importa más de lo que parece — porque un género que no renueva su audiencia, se apaga.
La Gala que dejó sin palabras
El sábado 21 de marzo llegó el momento más esperado. El concierto de gala transformó el auditorio universitario en algo que difícilmente olvidarán quienes asistieron. López, Pomares y Vega desplegaron toda su rigurosidad técnica y su intensidad emocional en un programa que tuvo el acierto de no subestimar al público.
La acompañante ideal para semejante despliegue fue la pianista y coach coreana Sin Ae Lee, cuya precisión y sensibilidad musical fueron fundamentales para sostener el nivel de la velada. Todo ello bajo la batuta del maestro Ovidio Castillo, al frente de la Orquesta Sinfónica Universitaria.
El repertorio fue un viaje. Desde la épica coral de Nabucco, de Giuseppe Verdi — esa ópera que en el siglo XIX se convirtió en himno de resistencia para el pueblo italiano — hasta la fuerza dramática e inconfundible de Carmen, de Georges Bizet, con sus personajes incandescentes y su energía que atraviesa siglos sin perder un gramo de vigencia.
La gala también integró la participación de tres coros que sumaron capas de riqueza artística al espectáculo: el Coro Estrellitas de Jesús, bajo la dirección de Martins Caballero; el Coro A Viva Voz; y Vocalistech, dirigido por la maestra Wanda Castillo, quien además fue la organizadora general del festival.

Un detalle que habla muy bien de ella: organizar un evento de esta envergadura y además dirigir sobre el escenario requiere una dedicación que merece reconocimiento explícito.
Más que un concierto: una semilla cultural

Los festivales de este tipo no se miden solo por el aplauso del último número. Se miden por lo que dejan después de que se apagan las luces. Y “Ópera en mi Ciudad” dejó bastante. Dejó jóvenes que descubrieron un lenguaje artístico que no sabían que existía en su ciudad.
Dejó músicos locales que compartieron escenario con referentes nacionales e internacionales. Dejó una comunidad académica que demostró que la UNACHI tiene la capacidad y la voluntad de ser un centro de cultura viva, no solo de formación técnica.
En un momento en que algunos se preguntan si la ópera todavía tiene algo que decirle al mundo contemporáneo, David, Chiriquí respondió con contundencia desde un auditorio lleno: este arte de siglos no solo está vivo, sino que es perfectamente capaz de emocionar, reunir y despertar nuevas pasiones incluso en los escenarios más inesperados.
Un sutil cambio en David que disiente
Curioso que la realización del festival coincida con la conversación que generó el actor Timothée Chalamet al cuestionar la vigencia de disciplinas como el ballet y la ópera en el panorama cultural contemporáneo. Y es que el éxito de Ópera en mi Ciudad ofreció una respuesta contundente desde la experiencia viva que los asistentes al evento pueden confirmar.
Un fin de semana en el que David creció un poco más, no con sus edificios y avenidas, sino desde sus habitantes, personas que viviendo nuevas experiencias, amplían sus perspectivas del mundo conocido. Que el Festival Internacional Ópera en mi Ciudad sea el primero de muchos más en la vida cultural del país. Un fin de semana en el que David creció desde dentro, desde la mirada de su gente, que expuesta a nuevas experiencias, amplía su forma de entender el mundo.

Que el Festival Internacional Ópera en mi Ciudad sea apenas el inicio de una larga tradición cultural en el país.
FUENTE / IMÁGENES: Coro A viva voz / Agenda Cultural Chiriquí.
IMÁGENES ADICIONALES: Vocalis Tech / Opera Panamá.
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