De la basura al negocio: Panamá gana en Social Skin 2026

De la basura al negocio: Panamá gana en Social Skin 2026

Simple AF, emprendimiento panameño que convierte residuos textiles en productos nuevos, ganó la categoría ambiental de Social Skin 2026. Conoce su historia.
Comparte:

Temas principales

Impacto Positivo

Somos una plataforma multicanal buscando inspirar, crear conciencia, promover a personas, fomentando la colaboración y construcción de un futuro más equitativo y prometedor. Nuestro compromiso es crear oportunidades compartiendo historias inspiradoras que generan Impacto Positivo.

Iniciamos la semana con una noticia alentadora: un proyecto panameño de economía circular gana premio Social Skin 2026; sin embargo, hay un trasfondo muy interesante aquí que vale la pena explorar. A los hermanos Sofía y Alejandro Fasquelle debemos el mérito de convertir uniformes viejos y material publicitario en desuso en productos funcionales y corporativos a través de su emprendimiento Simple AF.

proyecto panameño de economía circular gana premio

Social Skin reconoció la iniciativa como merecedora de la categoría de Bioeconomía e impacto al medio ambiente en la gala de premios para 2026 de una de las plataformas de emprendimiento sostenible más importantes de América Latina. Y con eso, Panamá vuelve a aparecer en el mapa regional de la innovación con buenas razones.

¿Qué es Social Skin y por qué importa ganar ahí?

Social Skin es una iniciativa impulsada por Banco Davivienda y Grupo Bolívar que lleva ocho ediciones apostando por jóvenes emprendedores con propósito. No es un concurso de ideas bonitas: es un proceso riguroso que evalúa viabilidad, impacto y alineación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas.

proyecto panameño de economía circular gana premio

En su edición 2026, la convocatoria recibió 707 propuestas provenientes de Colombia, México y Centroamérica. De ese universo, solo 19 proyectos llegaron a la fase final y apenas siete resultaron ganadores en distintas categorías. Panamá envió 33 iniciativas, dos llegaron a la final y una se coronó. Esos números hablan por sí solos.

Un escenario regional que Panamá no puede ignorar

Ganar en Social Skin no es solo un logro simbólico. Los proyectos seleccionados reciben capital semilla no reembolsable y acompañamiento estratégico especializado para escalar sus modelos de negocio. Es decir, respaldo concreto para pasar de prototipo a empresa real con impacto ampliado. Para Simple AF, esto representa una plataforma de crecimiento que difícilmente se consigue de otra manera en el ecosistema emprendedor panameño.

Simple AF: cuando el desperdicio se convierte en oportunidad

El corazón del proyecto es tan claro como poderoso: tomar lo que las empresas descartan —textiles recuperados, uniformes corporativos fuera de uso, material publicitario que ya cumplió su ciclo— y reintroducirlos a la cadena productiva como nuevos productos funcionales.

No se trata de reciclar por cumplir. Se trata de un modelo basado en principios de economía circular que desafía la lógica lineal del “producir, usar y desechar”. La propuesta articula una cadena de valor colaborativa entre el sector corporativo y el emprendimiento sostenible basada en el aprovechamiento de materiales en desuso.

La convicción detrás del negocio

Sofía Fasquelle y Alejandro Fasquelle no llegaron a esta idea por accidente. Según explican, su preocupación por el impacto ambiental de los procesos productivos fue tomando forma desde su entorno familiar, hasta convertirse en una convicción clara: “La manufactura sostenible no debe ser vista como una alternativa complementaria, sino como el camino natural hacia una nueva forma de producir y consumir.”

La frase resume el cambio de paradigma que Simple AF representa. No es sostenibilidad como diferenciador de marketing, sino la base del negocio desde el primer día.

proyecto panameño de economía circular gana premio

Por qué la economía circular es mucho más que una tendencia

proyecto panameño de economía circular gana premio

La industria textil es una de las más contaminantes del planeta. Genera enormes volúmenes de residuos en cada etapa de su cadena —producción, distribución, uso y descarte— y su impacto sobre suelos, aguas y emisiones de CO₂ es ampliamente documentado. En Latinoamérica, la situación es en verdad crítica porque la infraestructura de gestión de residuos textiles es limitada y las soluciones de reutilización formal son escasas. La mayoría de los uniformes corporativos, por ejemplo, termina en vertederos aunque estén fabricados con materiales perfectamente recuperables.

Ahí es donde entran los modelos como Simple AF

Al establecer un circuito cerrado donde las empresas entregan sus materiales en desuso y reciben a cambio productos transformados, el emprendimiento resuelve dos problemas al mismo tiempo: el de la empresa que no sabe qué hacer con sus residuos, y el de un mercado que busca alternativas más responsables.

Es economía circular aplicada, no teorizada. Y eso tiene un valor diferencial enorme en un ecosistema donde abundan los discursos y escasean las soluciones operativas.

El respaldo institucional y lo que significa para el ecosistema

Joanna Crooks, presidenta ejecutiva de Banco Davivienda Panamá, celebró el resultado: “En Davivienda creemos profundamente en el talento, la creatividad y la capacidad transformadora de los emprendedores de nuestra región. Social Skin nació precisamente para brindar oportunidades a jóvenes que están desarrollando soluciones innovadoras con un propósito claro: generar bienestar para las personas y contribuir al desarrollo sostenible de nuestras comunidades.”

La ejecutiva también subrayó que iniciativas como Simple AF demuestran que es posible construir empresas exitosas mientras se atienden desafíos sociales y ambientales. No es filantropía; es negocio con propósito. Y esa distinción es fundamental para que el ecosistema emprendedor panameño madure hacia modelos realmente escalables.

proyecto panameño de economía circular gana premio

Panamá en el radar regional de la innovación sostenible

Que un proyecto panameño gane en una competencia con más de 700 propuestas de toda la región no es menor. Posiciona a Panamá como un ecosistema capaz de producir innovación sostenible competitiva y envía una señal importante a inversores, aliados y organismos internacionales que buscan dónde poner su atención —y su capital— en Centroamérica.

Las nuevas generaciones ya tienen las respuestas

Lo que Simple AF demuestra es algo que vale la pena repetir: los jóvenes emprendedores panameños no están esperando que alguien resuelva los problemas ambientales. Están construyendo negocios que los resuelven, y haciéndolo con creatividad, rigor y visión de largo plazo.

El premio en Social Skin 2026 es un punto de partida, no un destino. La pregunta ahora es si el entorno institucional, empresarial y financiero de Panamá está a la altura para acompañar ese potencial.

FUENTE / IMÁGENES: Simple AF Official.

IMÁGENES ADICIONALES: Simple Change.

¿Conoces otros emprendimientos panameños que estén apostando por la economía circular o el impacto ambiental? ¿Crees que el país tiene las condiciones para convertir estos modelos en referentes regionales?

Comparte esta historia en tus redes y ayuda a que más personas conozcan lo que se está construyendo desde Panamá. Y si tienes una opinión o una experiencia relacionada, los comentarios están abiertos para ti.

Comparte:

¿Sin tiempo para leer?
Escucha la noticia.

No time to read?
Hit PLAY and listen it!

Pas le temps de lire ?
Appuyez sur le bouton et écoutez.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Caracteres: 0/1000
También podría gustarte
Noticias destacadas
Recibe nuestros Boletines Positivos en tu correo
* Al dar clic en “SUSCRIBIRME” acepto las Políticas de Privacidad de Impacto Positivo