Convirtió residuos de naranja en bioplástico y ganó el premio al emprendimiento más innovador de México

Convirtió residuos de naranja en bioplástico y ganó el premio al emprendimiento más innovador de México

Giselle Mendoza, 21 años, creó Geco: un bioplástico transparente y flexible hecho de residuos de naranja que se descompone en 90 días. Ganó el premio nacional y va al mundial en Toronto.
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A veces la mejor solución a un problema global está en la cáscara de una fruta que tiramos todos los días. Giselle Mendoza, estudiante de economía de 21 años en el Tecnológico de Monterrey, conectó dos realidades que parecían no tener relación: la acumulación catastrófica de plástico en los océanos y el enorme volumen de residuos de naranja que México, quinto productor mundial de esa fruta, genera cada año. Como resultado nació la startup Geco, que produce bioplástico a partir de residuos de naranja, transparente, flexible y biodegradable en apenas 90 días.

startup Geco

Su pitch en la final nacional del Global Student Entrepreneur Awards 2018 no solo ganó el certamen: le dio un pase directo al mundial del emprendimiento estudiantil en Toronto y el premio al emprendimiento más innovador de la competencia.

El problema que ningún pitch de bioplástico había resuelto así

Giselle no llegó al escenario con una buena intención. Llegó con datos que ponen en perspectiva la urgencia del problema. En el Océano Pacífico existe una acumulación de basura plástica del tamaño de Francia. Las proyecciones apuntan a que para 2050 habrá más desechos plásticos en el mar que peces.

Los plásticos comunes tardan entre 400 y 1.000 años en degradarse, y nunca lo hacen completamente.

Frente a eso, su propuesta: “En Geco ofrecemos un material que se descompone en 90 días, elaborado a partir de los residuos de la naranja”.

Pero Mendoza sabía que la competencia iba a hacer la pregunta obvia y se adelantó a responderla: no todos los bioplásticos son iguales.

La diferencia que lo cambia todo

La mayoría de los bioplásticos existentes están hechos de celulosa vegetal, lo que limita sus propiedades físicas. El color depende de la materia prima, la textura es rugosa y las fibras son visibles, restricciones que hacen difícil su adopción en mercados que exigen estética y funcionalidad.

startup Geco

El bioplástico de Geco está hecho de celulosa bacteriana, un proceso diferente que produce resultados radicalmente distintos. “Nuestro bioplástico ofrece transparencia, resistencia y flexibilidad”, explicó Mendoza. Esas tres propiedades no son solo ventajas competitivas: son los requisitos mínimos para que el empaque sostenible sea adoptado por la industria alimentaria y de consumo a gran escala.

Por qué México es el lugar ideal para esta innovación

La lógica detrás de Geco también tiene una dimensión geográfica y agrícola que la hace especialmente relevante para el contexto mexicano. Del 40 al 60% de la naranja producida se desecha, generando un volumen masivo de residuos orgánicos con potencial industrial desaprovechado.

startup Geco

Convertir ese residuo en materia prima no solo resuelve un problema ambiental: crea una cadena de valor donde antes había desperdicio. Es el tipo de innovación que la bioeconomía lleva años buscando: aprovechar lo que ya existe en lugar de extraer nuevos recursos.

Las empresas que ya pusieron atención

El interés del mercado en Geco no es especulativo. Antes de ganar el premio nacional, la startup ya había llamado la atención de compañías como Bimbo, Jumex, Toks, Goss, Griffith y Reyma, esta última la empresa mexicana más relevante en producción de plásticos. Que una startup estudiantil en etapa temprana haya generado ese nivel de interés corporativo dice todo sobre la solidez de su propuesta. El capital semilla recibido junto con el premio llegó en el momento justo.

“Hoy estamos en una de las etapas más difíciles, porque no todo el mundo se atreve a invertir sabiendo que hay un riesgo. Con este fondo podremos pasar a la próxima etapa. Estoy muy agradecida”, reconoció Mendoza.

La responsabilidad de representar a México en el mundial del emprendimiento

El Global Student Entrepreneur Awards es la competencia más importante del mundo para estudiantes universitarios con empresas propias. Fue creado por la Entrepreneurs Organization, una organización que agrupa a más de 12.000 emprendedores en 57 países y más de 160 ciudades, y cuyo objetivo central es empoderar a jóvenes emprendedores para que se conviertan en los generadores de cambios más influyentes del mundo.

startup Geco

El año anterior al de Giselle, el primer lugar mundial lo obtuvo otro mexicano: Julián Ríos, creador del bra para detectar riesgos de cáncer de mama. México lleva, pues, una racha de innovación social y tecnológica en este certamen que Giselle tiene la oportunidad de extender en Toronto.

Ella es consciente del peso de ese momento. “Pienso que en cualquier acción que hacemos representamos nuestro papel como mexicanos, pero especialmente cuando es frente a otros países. Por eso, considero que ser representante de mi país ante emprendedores de todo el mundo es una gran responsabilidad, pero también una gran oportunidad que no voy a desaprovechar”.

startup Geco

Cuando la economía y la química resuelven lo que la política no ha podido

La historia de Giselle Mendoza y Geco es un recordatorio de que las soluciones a los problemas ambientales más urgentes del planeta no siempre vienen de grandes corporaciones ni de gobiernos: a veces vienen de una estudiante de 21 años que conectó una cáscara de naranja con el tamaño de Francia en plástico flotante.

El bioplástico de celulosa bacteriana que se descompone en 90 días no es solo un producto interesante. Es una alternativa viable, con propiedades competitivas reales, interés corporativo demostrado y una historia de origen que cualquier marca sostenible querría tener en su empaque.

FUENTE / IMÁGENES: Conectatec.

IMÁGENES ADICIONALES: Pexels.

¿Crees que países como Panamá, con producción agrícola significativa, podrían desarrollar bioeconomías basadas en los residuos de sus cultivos más importantes? ¿Qué fruta o residuo agrícola de tu región crees que tiene más potencial para convertirse en materia prima de innovación sostenible? ¿Conoces iniciativas similares en Centroamérica que merezcan más visibilidad y apoyo?

Comparte este artículo y lleva la historia de Geco a quienes trabajan en innovación, sostenibilidad y emprendimiento: la próxima gran solución ambiental podría estar creciendo en un árbol cerca de ti.

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