Logra todas tus metas en este año nuevo con este método

Confiar en nuestra fuerza de voluntad para alcanzar una meta, puede ser arriesgado e inefectivo. Un buen sistema de pasos permitirá seguir incluso cuando falte motivación.
Comparte:

Temas principales

Poder cumplir con objetivos o metas a corto o largo plazo, sean de «año nuevo» o no, requiere de poco más que buenas intenciones: requiere de un buen sistema.

En los propósitos de año nuevo, es común que muchas personas se enfoquen en metas concretas, como aprender un nuevo idioma, leer más, hacer ejercicio con regularidad o mejorar su productividad tanto personal como profesional.

No obstante, expertos en el tema de los hábitos, como James Clear, destacan que el verdadero secreto para cumplir estas metas no reside en los objetivos mismos, sino en los sistemas que establecemos para alcanzarlos.

Mientras que los objetivos indican hacia dónde queremos dirigirnos, son los sistemas los que garantizan un avance constante en el día a día.

Sistematizar

Sistemas para crear hábitos

Para comprender mejor qué significa esto de los sistemas, piensa en el ejemplo de querer convertirte en un corredor habitual. El objetivo es claro: salir a correr regularmente y aumentar gradualmente la distancia o la velocidad.

Sistematizar

Sin embargo, este objetivo podría quedar en el aire si no se respalda con un sistema diario efectivo. Esto implica asegurarte de llevar una alimentación balanceada, contar con unas zapatillas adecuadas, elegir un horario en el que aún tengas energía para entrenar, entre otros aspectos. Sin una rutina diaria que sostenga el propósito, alcanzar la meta será mucho más difícil.

Los sistemas ayudan a construir hábitos que, con el tiempo, automatizan nuestras acciones, haciendo más sencillo avanzar hacia nuestras metas. A continuación, se presentan algunas herramientas y técnicas útiles para diseñar sistemas que te permitan adoptar nuevos hábitos.

1. El poder del efecto Hawthorne

Utilizar la cercanía de otra persona para aumentar tu productividad o consolidar el compromiso hacia la tarea que vas a abordar es lo que se conoce como estrategia «body doubling«.

Suena sencillo, pero su eficacia está en la carga psicológica que implica tener compañía, ya sea de forma presencial o virtual. Esta técnica ha demostrado ser particularmente útil para personas con TDAH o con problemas para mantener la concentración y alcanzar sus metas. Estudios científicos de la Facultad de Medicina de Harvard confirman la influencia social en el comportamiento y los hábitos personales.

Sistematizar

Los investigadores encontraron que los participantes que practicaban actividades físicas junto a amigos tenían un 65% más de probabilidades de sostener el hábito a largo plazo. Esto se debía a que obtenían el apoyo necesario de sus compañeros en momentos en los que su fuerza de voluntad disminuía.

La estrategia aprovecha el efecto Hawthorne: sentirse observado o acompañado aumenta la concentración y el rendimiento, reduciendo el riesgo de caer en la procrastinación en un 40%, según un estudio realizado por la aplicación Focusmate.

Sistematizar

Un estudio de la Universidad de Münster (Alemania) revela que el componente social de esta técnica, que implica la participación de otra persona, la convierte en una herramienta psicológica altamente efectiva para abordar tareas que demandan un esfuerzo inicial considerable. Por ejemplo, trabajar en compañía de un amigo que también está ocupado con su propia tarea genera un entorno compartido de productividad.

2. Divide y vencerás

Sistematizar

El «time blocking» es una reconocida técnica para organizar sistemas de productividad. Este enfoque implica dividir el día en bloques de tiempo asignados a actividades específicas, lo que facilita planificar cada momento de manera detallada. Por ejemplo, puedes dedicar la primera hora de la mañana al trabajo profundo, reservar una hora al mediodía para entrenar y destinar una hora por la tarde a la lectura.

Herramientas como Google Calendar facilitan el proceso, dando una vista clara de tus bloques de tiempo. Una planificación tan estricta puede no ser cómoda, sin embargo, adaptarla a tu ritmo puede marcar la diferencia. James Clear aconsejaba echar mano de los «disparadores» para crear hábitos aplicando un enfoque algo más flexible.

Por ejemplo, si tu objetivo es grabar un podcast semanal, podrías reservar un día específico en lugar de una hora exacta. Así, cada martes estaría destinado a grabar el podcast, sin precisar un horario fijo. Esto permite organizar las semanas manteniendo cierta flexibilidad y espontaneidad.

3. La barrera de los dos minutos

La «Regla de los dos minutos» es una herramienta simple pero sumamente efectiva para quienes luchan contra la procrastinación. Consiste en dedicar únicamente dos minutos a iniciar cualquier tarea que estés evitando. Este pequeño paso inicial ayuda a superar la barrera mental de comenzar y, con frecuencia, genera la motivación necesaria para continuar y completar la tarea.

Sistematizar

Como explica la divulgadora Mel Robbins en su podcast o en su charla TEDx Talks: esos dos minutos actúan como la «energía de activación» que impulsa la acción. Imagina este escenario: has estado postergando organizar tu armario, entonces, puedes comenzar dedicando solo dos minutos a revisar los estantes superiores. Este breve inicio puede desencadenar el impulso para completar la tarea.

Si una tarea te cuesta mucho trabajo, comienza con algo sencillo durante dos minutos y el resto fluirá naturalmente. Este enfoque rompe la inercia de la inactividad, lo que prueba que el primer paso es muchas veces lo más difícil. Integrar esta herramienta a tu sistema contribuye a que se repita más a menudo y, por tanto, que se consolide.

Sistematizar

4.Gestión de energía y tiempo

Una estrategia menos convencional pero eficaz para formar nuevos hábitos es la gestión de la energía. En vez de organizar tus tareas en función del tiempo disponible, el enfoque propone adaptar tu agenda a los ciclos naturales de energía a lo largo del día, maximizando así tu rendimiento en cada actividad. Por ejemplo, si tienes más energía por la tarde que por la mañana, aprovecha ese momento para entrenar o realizar actividades físicas.

De manera similar, si te sientes agotado al final del día, no será el mejor momento para estudiar un nuevo idioma o realizar tareas que requieran mucha concentración, ya que el esfuerzo será mayor. Por el contrario, algunas personas encuentran que en las horas vespertinas tienen más energía y capacidad de concentración, lo que las hace ideales para actividades cognitivas intensivas.

Sistematizar

Según un estudio de la Universidad de Nevada revela que identificar los momentos del día en los que tienes más energía puede incrementar la productividad hasta en un 20%. Este enfoque también facilita redistribuir actividades que consumen mucha energía, permitiendo equilibrar mejor la jornada laboral y optimizar el rendimiento siempre que las circunstancias lo permitan.

5. Sistemas en función de las metas

En última instancia, la clave para crear nuevos hábitos no reside únicamente en la disciplina para mantener el propósito cada día o en la fuerza de voluntad, sino en diseñar sistemas que permitan que esos hábitos se integren de manera natural en tu rutina diaria.

Sistematizar

Es muy eficaz construir un entorno que incentive la adopción de un nuevo hábito, porque ya se encargará tu cerebro de encontrar las excusas más peregrinas para justificar no hacerlo. El Sistema acude a ti justo cuando tu voluntad falle.

FUENTE: Xataka.

IMÁGENES: Pexels.

Comparte:

¿Sin tiempo para leer?
Escucha la noticia.

No time to read?
Hit PLAY and listen it!

Pas le temps de lire ?
Appuyez sur le bouton et écoutez.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Caracteres: 0/1000
También podría gustarte
Noticias destacadas
Recibe nuestros Boletines Positivos en tu correo
* Al dar clic en “SUSCRIBIRME” acepto las Políticas de Privacidad de Impacto Positivo