El nuevo Santuario de Macaronesia, el más ambicioso del mundo, protegerá las aguas de cuatro islas atlánticas y el hábitat crítico de las ballenas.
Gobiernos y organizaciones no gubernamentales dedicadas a la conservación aplaudieron la aprobación de una resolución que da paso a la creación del mayor santuario marino jamás planteado. Bajo el nombre de Macaronesia, esta zona del Atlántico nororiental resguardará a 32 especies de ballenas y delfines, consolidándose como una de las principales rutas migratorias del mundo. El anuncio se realizó luego de que la iniciativa fuera avalada durante el Congreso Mundial de la Naturaleza de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), celebrado el pasado mes.
La UICN es la máxima autoridad internacional en materia de conservación, comparable a una ONU u OTAN dedicada a la protección de la biodiversidad y los ecosistemas. La resolución fue respaldada por el 96,5 % de los votos, definiendo el marco para la creación del Santuario de Macaronesia, que abarca las aguas del océano Atlántico que rodean a Azores, Cabo Verde, las Islas Canarias y Madeira.
Macaronesia
La idea de Macaronesia y la resolución que dio impulso a su creación fueron promovidas por la ONG canaria Loro Parque Fundación. Creada por un biólogo alemán, la fundación ha desarrollado iniciativas de conservación a escala global y, durante más de treinta años, ha contribuido a rescatar de la extinción a 18 especies.
No obstante, su fundador, Wolfgang Kiessling, mantuvo siempre como referencia central la visión de un Santuario de Macaronesia, un planteamiento que compartió con la prestigiosa bióloga marina alemana Petra Deimar.
“El Santuario de Macaronesia representa una aspiración compartida entre la ciencia, las instituciones y la sociedad. Su aprobación por la UICN demuestra que la cooperación internacional sigue siendo la herramienta más poderosa que tenemos para salvaguardar la biodiversidad marina”.
declaró Kiessling.
El santuario busca resguardar a las ballenas frente a múltiples impactos provocados por la actividad humana, entre ellos el enredo en artes de pesca, los choques con embarcaciones, la contaminación acústica bajo el mar y la minería submarina. Por las aguas de Macaronesia circula el 84 % de las especies de delfines y ballenas del Atlántico, lo que sitúa a esta región al mismo nivel de relevancia que cualquier otro enclave clave del océano en términos de conservación.
Con el respaldo de los gobiernos nacionales, Oceanographic informó en 2024 que todas las universidades públicas de los países de Macaronesia suscribieron el Manifiesto de Biodiversidad Marina, una alianza de investigación y formación impulsada por la Fundación Loro Parque para fortalecer las acciones de conservación marina en la zona.
FUENTE / IMÁGENES: Good News Network.
IMÁGENES ADICIONALES: Oceanographic.

