México ha aprobado una reforma que prohíbe los espectáculos con delfines y otros mamíferos marinos, cambiando el marco legal para priorizar la conservación, la educación y el trato ético hacia los animales.
El Senado de la República Mexicana aprobó una reforma a la Ley General de Vida Silvestre que establece la prohibición de los espectáculos con delfines y otros mamíferos marinos en todo el territorio nacional, marcando un avance histórico en materia de bienestar animal y conservación ambiental en México.
La reforma modifica el artículo 60 Bis de la legislación vigente para impedir el uso de especies como delfines, orcas, lobos marinos y otros mamíferos marinos en actividades de entretenimiento, ya sean fijas o itinerantes, en parques, acuarios, ferias o centros turísticos.
Una nueva Ley General de Vida Silvestre mexicana
De acuerdo con el nuevo marco legal, el manejo de estos animales solo estará permitido con fines de investigación científica, educación ambiental o conservación, siempre que cuente con la autorización y supervisión de las autoridades competentes.
Asimismo, se prohíbe su reproducción con fines lucrativos, limitándola exclusivamente a programas de reintroducción o repoblación de especies en su hábitat natural. La reforma no contempla el cierre inmediato de los delfinarios y centros que actualmente albergan mamíferos marinos y que se encuentran debidamente registrados.
No obstante, estos establecimientos ya no podrán ofrecer espectáculos ni actividades de entretenimiento, lo que convierte a los ejemplares existentes en la última generación destinada a este tipo de usos.
Impulsada por legisladores del Partido Verde Ecologista de México y aprobada por unanimidad, la iniciativa responde a una creciente preocupación social y científica sobre el impacto del cautiverio y la explotación comercial en la salud física y emocional de los mamíferos marinos.
Organizaciones ambientalistas y defensores de los derechos animales han celebrado la medida como un paso decisivo hacia un modelo de turismo y educación más ético y sustentable, alineado con estándares internacionales de protección de la fauna silvestre.
Con esta reforma, México se suma al grupo de países que han optado por priorizar la conservación y el respeto a la vida silvestre, sentando un precedente relevante para la protección de los ecosistemas marinos y la transformación de las prácticas de entretenimiento con animales.
FUENTE / IMÁGENES: Earth Tech / El Economista / Infobae.
IMÁGENES ADICIONALES: En Cambio / Pexels.

