Las excavaciones en El Caño dan continuidad a una investigación arqueológica orientada a reconocer el valor del patrimonio histórico del país como una expresión de ciencia, memoria e identidad nacional.
Panamá vuelve a explorar su pasado ancestral. Entre el 12 de enero y el 12 de marzo de 2026, se lleva a cabo una nueva temporada de excavaciones en El Caño, provincia de Coclé, dirigida por la FUNDACIÓN EL CAÑO – Centro de Investigaciones Arqueológicas del Istmo, responsable de la investigación científica, la gestión del sitio y la preservación de este patrimonio. La labor es coordinada por MiCultura de Panamá, con apoyo académico y logístico de Ciudad del Saber y respaldo de SENACYT, en un esfuerzo continuo para investigar, conservar y difundir el patrimonio arqueológico del país bajo estándares científicos internacionales. Esta nueva fase del trabajo de campo continúa un proceso de investigación de larga data que busca comprender las estructuras de poder, los rituales funerarios y la organización social de las sociedades prehispánicas del istmo panameño.
En busca de tesoros ancestrales
El periodo de excavación, que se extiende por dos meses, se establece en función de criterios tanto científicos como climáticos. Entre enero y marzo, las condiciones del entorno facilitan un trabajo más controlado en el sitio, disminuyendo los riesgos sobre los restos óseos, los materiales arqueológicos y los contextos funerarios.
Durante este tiempo, el equipo de la Fundación El Caño realiza excavaciones manuales por estratos, registra los hallazgos mediante fotogrametría, efectúa levantamientos topográficos y documenta detalladamente cada descubrimiento, conscientes de que cada centímetro removido aporta información única para reconstruir la historia.
La labor retoma los avances alcanzados en 2025, cuando el equipo del Centro de Investigaciones Arqueológicas del Istmo completó una de las fases más complejas del proyecto: la excavación de la Tumba T9, un entierro múltiple vinculado a individuos de alto rango dentro de la necrópolis de El Caño.
Durante estos trabajos se documentaron trece individuos ubicados en distintos niveles, lo que confirmó la complejidad ritual y simbólica de estas sociedades prehispánicas. El estado frágil de los restos y la superposición de cuerpos requirieron una excavación lenta, sumamente técnica y cuidadosamente planificada, en la que tanto el tiempo como el manejo de las herramientas fueron esenciales.
Fase de documentación
Al culminar la temporada, los materiales recuperados se trasladan a laboratorios especializados en Ciudad del Saber, donde se realiza una etapa clave que incluye análisis osteológicos, estudios de materiales, restauración, dataciones y la elaboración de informes científicos.
Estos análisis permiten reconstruir perfiles biológicos, técnicas de producción, redes de intercambio y prácticas sociales, y sirven como base para nuevas interrogantes que guían cada temporada de excavación.
Incluso los hallazgos más pequeños ofrecen información valiosa para comprender nuestro pasado, enriquecer el patrimonio cultural y reencontrar nuestra identidad en el legado de las sociedades prehispánicas que sigue resonando en el Panamá actual. La tierra removida bajo el sol aporta voz a un pasado que vuelve a hablar.
FUENTE / IMÁGENES: En el Medio Panamá.
IMÁGENES ADICIONALES: Fundación El Caño.

