Microchip mexicano revoluciona la detección del cáncer

Microchip mexicano revoluciona la detección del cáncer

Un investigador mexicano desarrolló un microchip microfluídico que aísla células tumorales en sangre. Un avance clave para biopsias líquidas y detección temprana del cáncer.
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Detectar el cáncer antes de que se consolide, con una simple muestra de sangre y sin bisturís de por medio, suena como ciencia ficción. Pero un joven investigador universitario acaba de dar un paso concreto en esa dirección. Víctor Josué Benítez Pérez, estudiante del Doctorado en Ciencias y Tecnologías Biomédicas del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), desarrolló un microchip para detectar células tumorales circulantes en sangre, un avance que pone a la ciencia latinoamericana en el mapa de la oncología de precisión y que acaba de llevarse el primer lugar en el concurso de carteles científicos del XVI Congreso Nacional de Física y Matemáticas Noether.

microchip para detectar células tumorales circulantes

¿Qué son las células tumorales circulantes y por qué importan tanto?

Para entender la magnitud de este desarrollo, primero hay que conocer el problema que intenta resolver. Cuando un tumor crece, algunas de sus células se desprenden y viajan por el torrente sanguíneo. Estas son las llamadas células tumorales circulantes (CTC), y su presencia en la sangre puede revelar información crítica sobre el estado de la enfermedad: cómo está evolucionando, si hay riesgo de que el cáncer se disemine a otros órganos, y cómo está respondiendo el paciente a un tratamiento determinado.

El problema es que encontrarlas es extraordinariamente difícil. Puede haber apenas una CTC entre millones de células sanguíneas. Aislarla con precisión es uno de los mayores retos técnicos de la medicina moderna, y es exactamente ahí donde entra el chip desarrollado en el INAOE.

Lo que el chip hace —y lo que no hace

Antes de seguir, conviene aclarar un punto que algunos titulares han distorsionado: este microchip no impide la metástasis ni elimina células cancerosas del organismo. Su función es otra, y no por eso menos valiosa: capturar y separar las CTC para que puedan ser analizadas. Es una herramienta de diagnóstico y monitoreo, no de tratamiento directo. Esa distinción es importante para entender bien su alcance.

Física aplicada a la oncología

Lo que hace verdaderamente innovador a este dispositivo es su principio de funcionamiento. El chip utiliza microfluídica pasiva, una técnica que aprovecha el comportamiento natural de los fluidos dentro de canales de escala microscópica.

microchip para detectar células tumorales circulantes

A diferencia de otros sistemas que requieren anticuerpos, campos magnéticos, electricidad o ultrasonido para identificar células tumorales, el diseño de Benítez Pérez trabaja exclusivamente con propiedades físicas de las propias células —tamaño, forma y deformabilidad— y con las fuerzas hidrodinámicas que se generan de manera natural dentro del microcanal. El resultado es un sistema más simple, más barato de fabricar y, crucialmente, que preserva la viabilidad de las células durante el proceso de separación.

Eso abre la puerta a estudios moleculares y genéticos posteriores sobre las mismas células capturadas, multiplicando el valor diagnóstico de cada muestra.

Biopsias líquidas: el futuro del diagnóstico oncológico

microchip para detectar células tumorales circulantes

Este desarrollo se inscribe en una de las tendencias más prometedoras de la medicina contemporánea: las biopsias líquidas. A diferencia de las biopsias convencionales, que requieren extraer tejido mediante procedimientos quirúrgicos, las biopsias líquidas analizan muestras de sangre para obtener información sobre el tumor. Menos invasivas, más repetibles y con potencial para hacer seguimientos continuos sin exponer al paciente a intervenciones constantes. Si el microchip del INAOE supera con éxito las próximas etapas de validación, podría integrarse en flujos de trabajo clínicos para:

  • Detectar recaídas antes de que sean visibles por imagen.
  • Evaluar la respuesta a tratamientos como quimioterapia, inmunoterapia o terapias dirigidas.
  • Personalizar las decisiones terapéuticas según las características moleculares específicas del tumor de cada paciente.

Ese último punto —la medicina de precisión— es quizás el horizonte más transformador. Un oncólogo con acceso a información detallada sobre las CTC de su paciente puede ajustar el tratamiento de forma mucho más precisa que uno que opera con datos generales.

microchip para detectar células tumorales circulantes

Foco inicial en cáncer de mama, proyección más amplia

La investigación está centrada inicialmente en el cáncer de mama invasivo, uno de los tipos de cáncer más frecuentes a nivel global y con una de las mayores necesidades de herramientas de monitoreo temprano. Sin embargo, los principios microfluídicos en los que se basa el dispositivo son aplicables a otros tumores sólidos: pulmón, próstata, colon, entre otros. El trabajo fue desarrollado bajo la dirección del Dr. Wilfrido Calleja Arriaga del INAOE, con la codirección del Dr. Agustín Leobardo Herrera May de la Universidad Veracruzana y del Dr. Jannú Ricardo Casanova Moreno del Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico en Electroquímica (CIDETEQ).

Un equipo multidisciplinario que combina ingeniería, física y biomedicina —exactamente el tipo de colaboración que este tipo de desafíos requiere.

Todavía hay camino por recorrer

Sería irresponsable presentar este avance como si los hospitales fueran a adoptarlo mañana. El dispositivo ya fue diseñado, fabricado y sometido a pruebas iniciales, pero aún queda un trecho significativo: validaciones con mayor número de muestras, estudios clínicos rigurosos y procesos regulatorios antes de que pueda integrarse a la práctica hospitalaria.

microchip para detectar células tumorales circulantes
Víctor Josué Benítez Pérez.

Eso no le resta mérito. En ciencia, los grandes saltos comienzan exactamente así: con un chip, un laboratorio, un doctorando y una pregunta que vale la pena responder.

Conclusión: México en la vanguardia de la oncología de precisión

El reconocimiento obtenido por Benítez Pérez en el Congreso Noether no es solo un premio académico. Es una señal de que América Latina tiene la capacidad científica para generar soluciones propias a problemas de salud globales. Un microchip diseñado en México para detectar lo que el ojo clínico no puede ver es, en su escala, una declaración de principios sobre lo que la investigación regional puede lograr.

FUENTE / IMÁGENES: Revista Única / Expreso de Tamaulipas.

IMÁGENES ADICIONALES: Pexels / Debate / Repositorio Institucional.

¿Crees que tecnologías como esta podrían cambiar la forma en que se diagnostica y monitorea el cáncer en países de América Latina? ¿Qué falta para que este tipo de investigaciones lleguen más rápido de los laboratorios a los hospitales? Déjanos tu opinión en los comentarios y comparte esta nota: la ciencia que salva vidas merece más conversación.

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