La primera batería tipo moneda de iones de sodio y litio de fabricación panameña representa un avance significativo en la investigación y creación de tecnologías sostenibles.
El Laboratorio Pierre y Marie Curie de la Facultad de Ciencias y Tecnología de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP) logró un hito al producir la primera batería tipo moneda de iones de sodio y litio en el país.
Siendo una alternativa más económica y respetuosa con el ambiente, este desarrollo representa un avance clave en la investigación y fabricación de tecnologías sostenibles, al incorporar en su diseño un electrodo de referencia de sodio o litio junto con carbón activo.
Una base sostenible
Lo novedoso de la batería es la utilización de materiales reciclables como la cáscara de guandú, el bambú y el nance, entre otras materias orgánicas.
La elaboración de la batería a base de materia prima como esta es lo que la convierte en una opción “sostenible y respetuosa con el medio ambiente”.
Gran parte de la fabricación se llevó a cabo con equipos de última generación, entre ellos la Cámara de Gas Inerte (Argón). La Dra. Elida de Obaldía, coordinadora de la sección de Dispositivos de Almacenamiento Energético, señaló que antes era necesario recurrir a laboratorios extranjeros para producir este tipo de dispositivos.
“Ellos se van a demorar 10 a 15 minutos armando una batería con los electrodos separados, y cuando se arman en este equipo de argón inerte, que no tiene nada de oxígeno, o cuando elaboramos la celda que no va a tener oxígeno, va a tener muy poca humedad, así que se puede usar el litio y el sodio que son materiales muy reactivos con el oxígeno”.
dijo la Dra. Elida de Obaldía, investigadora de la UTP.
En este tipo de investigaciones y de experimentos se emplearon equipos y materiales especiales.
“Tenemos el caracterizador de baterías multicanal; en éste pueden hacerse varias baterías la mismo tiempo. Tenemos un aplicador de películas, te hace una pequeña capa de la solución que se quiere probar como electrodo, y esto aplica y se hace un calentamiento para que quede uniforme”.
explicó el ingeniero Salomón Mitre, encargado del laboratorio.
La presentación de la batería estuvo dirigida por la Dra. de Obaldía junto a los estudiantes Yuleika Ramos e Iván Vargas, quienes explicaron que estos prototipos pueden utilizarse en aparatos portátiles como calculadoras, relojes y controles remotos para llaveros.
“Es básicamente darle un segundo uso a lo que usualmente las personas común calificamos como basura, entonces este es un aporte para el ambiente; también se está implementando una tecnología de carbonización que usualmente no se utiliza”.
contó la estudiante Yuleika Ramos.
Por su parte, Iván Vargas, estudiante de Ingeniería en Electromecánica destacó que es la primera vez que se hace esto en Panamá.
“Anteriormente, he hecho baterías, pero las hice fuera del país y realmente es muy buena experiencia, y una oportunidad para nuestra universidad”.
recalcó.
El director del laboratorio, Dr. Eliécer Ching Prado y el investigador Salomón Mitre, destacaron que este proyecto se hizo realidad gracias al apoyo financiero de la SENACYT y a la gestión del CEMCIT AIP.
Con la crisis climática actual, los especialistas buscan crear baterías capaces de almacenar energía proveniente de fuentes renovables —como la solar, mediante sistemas fotovoltaicos— con aplicaciones tanto en la industria como en los hogares y la batería de iones de sodio y litio es la constribución panameña a esa búsqueda.
FUENTE: ECOTV.
IMÁGENES: El Portal Panamá.