¿Cumpliste tus propósitos para el año 2025? Puede que no, o que estés a medio camino. Hoy es un buen momento para retomarlos o formular algunos nuevos, juntar motivación e ir a buscar un futuro mejor para ti.
Caímos en cuenta que ya está en marcha el 2026, surge casi de manera inevitable la reflexión sobre los objetivos para el nuevo año. Proponerse aprender a tocar un instrumento musical, desarrollar nuevas habilidades, cambiar dieta, añadir más frutas y verduras, o ahorrar para costear algunas metas personales son algunos de los propósitos más comunes.
Sin embargo, lo cierto es que muchos propósitos de año nuevo se quedan solo en buenas intenciones. Es por esto que compartimos contigo estas cinco recomendaciones que pueden contribuir a convertir esos propósitos en acciones concretas.
Pon tus metas por escrito
Como primer paso, se recomienda elaborar una lista con todos los objetivos y aspiraciones para el año 2026, entre ellos ahorrar dinero, mudarse, renovar la cocina, adquirir un vehículo, incorporar más actividad física o aprender una nueva destreza.
El hábito de poner las metas por escrito constituye una base fundamental para su cumplimiento. Diversos especialistas en psicología coinciden en que plasmar planes, acciones y propósitos refuerza el compromiso personal y aumenta las probabilidades de alcanzarlos. Escribir los objetivos tiene un impacto significativo.
Las metas correctas
Para alcanzar los propósitos planteados, es fundamental definir objetivos específicos para cada uno, acompañados de acciones concretas y posibles de ejecutar. Los psicólogos insisten en que las resoluciones deben ser realistas, con metas que puedan medirse y comprobarse en el tiempo. En este sentido, el modelo de objetivos SMART resulta de gran utilidad para aportar claridad y estructura, ya que este acrónimo en inglés es ampliamente utilizado en el ámbito empresarial por su enfoque práctico y efectivo.
- S de ‘specific' o en español, específico. Mientras más detallado sea el objetivo, mejor. Este es el inicio de todo, así que se deben cuidar los detalles. Lo importante es responder a las preguntas como qué, cuándo, cómo, dónde, con qué, quién. Cuanta más información se aporte, más fácil será definir el camino para llegar a la meta.
- M de ‘measurable' o medible. Para que un objetivo sea real debe haber forma de medir que efectivamente se ha logrado. Para ello es necesario involucrar algunos números en su definición, por ejemplo, porcentajes, cantidades exactas, plazos o tiempo determinado.
- A de ‘achievable' o alcanzable. Para hacer alcanzable un objetivo se necesita un previo análisis de lo que la persona ha hecho y logrado hasta el momento. Eso permitirá saber si el salto que se desea dar es posible o si resulta mejor hacerlo paso a paso.
- R de ‘realistic' o realista. Para que un objetivo sea realista, la persona debe ser consciente de los recursos que tiene para lograrlo.
- T de ‘time' o tiempo. Agendar y ponerle tiempo al objetivo permitirá descubrir si lo que se está haciendo es lo óptimo para para llegar a la meta en el tiempo.
Fechas límite
Una vez que las metas se han transformado en objetivos concretos, es aconsejable establecer un calendario. Definir plazos para cada objetivo permite organizar las etapas necesarias y facilita el seguimiento del progreso hasta alcanzar la meta final.
Por ejemplo, si la intención es amueblar o redecorar el hogar para el mes de junio, resulta útil trazar un plan que contemple pasos como la elaboración de un presupuesto, el inicio de un esquema de ahorro, la elección de colores y la selección de proveedores, entre otros.
Un plan asequible
Definir el plan más adecuado para alcanzar una meta es un paso esencial, ya que sin una planificación clara el compromiso difícilmente se sostenga y la persona pierde el rumbo hacia el objetivo. Por ejemplo, si el propósito es realizar un viaje, el plan debe adaptarse a los ingresos mensuales y a los gastos personales. Alcanzar esa meta implica decidir de qué manera se logrará, ya sea mediante un ahorro mensual, la solicitud de financiamiento o la contratación de paquetes turísticos. Conocer las alternativas disponibles en el mercado y diseñar un plan de acción concreto permite ordenar las tareas necesarias para cumplir el propósito. Sin un enfoque preciso, las probabilidades de éxito disminuyen considerablemente; por ello, la planificación y la organización resultan clave.
Valora cada avance
Las resoluciones que se guardan solo para uno mismo suelen resultar más difíciles de sostener cuando aparecen los desafíos. Compartir los objetivos con un amigo o con un grupo que persiga metas similares puede servir como un estímulo adicional para mantenerse enfocado y avanzar en su cumplimiento.
Establecer plazos definidos, aplicar objetivos SMART y contar con un plan de acción claro permitirá comenzar el 2026 con la motivación adecuada y sostenerla a lo largo del año hasta concretar tus propósitos de año nuevo.
FUENTE: BBVA.
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