La jardinería submarina que podría salvar el Mediterráneo

La jardinería submarina que podría salvar el Mediterráneo

Un equipo de biólogos y voluntarios planta más de 100.000 posidonias en Formentera para restaurar el pulmón del Mediterráneo. Así funciona esta jardinería submarina.
Comparte:

Temas principales

Impacto Positivo

Somos una plataforma multicanal buscando inspirar, crear conciencia, promover a personas, fomentando la colaboración y construcción de un futuro más equitativo y prometedor. Nuestro compromiso es crear oportunidades compartiendo historias inspiradoras que generan Impacto Positivo.

Hay un secreto debajo de las aguas turquesas de Formentera, y para verlo necesitas neopreno, gafas y aguantar 19 grados de temperatura en mayo. Pero quienes se sumergen descubren algo que vale cada escalofrío: un proyecto de jardinería submarina para restaurar posidonia oceánica, y junto a ella, un equipo de biólogos y voluntarios ejecutando el proyecto de jardinería submarina para restaurar posidonia en Formentera más ambicioso del Mediterráneo.

La planta que todos ignoran pero que lo sostiene todo

La posidonia oceánica tiene un problema de imagen. Los corales arrastran titulares, documentales y campañas de conservación, pero esta planta endémica del Mediterráneo hace exactamente el mismo trabajo ecológico —y en algunos aspectos, lo supera con creces— sin que casi nadie le preste atención.

El biólogo marino Manu San Félix, fundador de la Asociación Vellmarí, lo tiene claro: “La posidonia es una planta importantísima, tanto en Formentera como en el Mediterráneo.”

Un ecosistema que produce, protege y captura

Cada metro cuadrado de posidonia libera aproximadamente 20 litros de oxígeno al día. De ahí ese azul imposible del agua en Formentera: es oxígeno puro disuelto. Pero el dato que realmente deja sin palabras es su capacidad para capturar carbono: se calcula que la posidonia puede retener hasta 16 veces más CO₂ que un bosque amazónico por unidad de superficie. En plena crisis climática, eso no es un dato menor.

A eso se suma su función como barrera costera. Hasta el 80% de la arena de las playas de Formentera proviene de organismos que viven en sus praderas. Sin posidonia, literalmente desaparece la playa.

La planta “tiene una capacidad superlativa para dibujar la costa”, como explica San Félix, actuando como dique natural que frena la erosión. No es casualidad que las praderas entre Ibiza y Formentera fueran declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1999.

El problema: retroceso lento pero imparable

Con semejante currículum ecológico, cabría esperar que la posidonia estuviera protegida a rajatabla. La realidad es otra. En los últimos 50 años, las praderas han perdido el 34% de su superficie en el Mediterráneo occidental. Las causas son conocidas: el fondeo masivo de embarcaciones que destroza las praderas con el ancla, la presión turística y el aumento de la temperatura del mar por el cambio climático.

proyecto de jardinería submarina para restaurar posidonia

Lo que hace especialmente grave esta situación es la lenta velocidad de recuperación de este helecho. Recuperar una pradera degradada de forma natural puede llevar décadas o siglos. Cualquier daño tiene consecuencias que se prolongan generaciones. Manu San Félix llegó a Formentera a principios de los 90 convencido de que la situación mejoraría. Tres décadas después, el diagnóstico desalentador fue el detonante para que la Asociación Vellmarí —nombre que hace referencia a la foca monje en balear— dejara de ser solo una escuela de buceo y se convirtiera en un centro de conservación activa.

Jardinería submarina: así se planta posidonia

Desde 2021, el equipo de la Asociación Vellmarí, con el apoyo de la Fundación MSC, lleva a cabo lo que Manu San Félix define con elegante precisión como “jardinería submarina”. La técnica es artesanal y efectiva a la vez.

La metodología paso a paso

El proceso comienza recolectando fragmentos de rizoma que se han desprendido de forma natural. Se elige trabajar con material ya formado porque tiene más probabilidades de sobrevivir al trasplante.

Luego viene la parte que más sorprende por su sencillez: “Usamos un clavito y un martillo chiquitín. Hacemos una pequeña perforación y fijamos directamente con un alambre de aluminio que luego se degrada y causa un impacto mínimo”.

El objetivo es anclar la planta a un sustrato rocoso lo más firmemente posible para acelerar su arraigo. A los seis meses comienza a soltar raíces; al año, ya está enganchada al fondo. A partir de ahí, crece sola.

Resultados que hablan por sí solos

Los números del proyecto son elocuentes. Desde 2021 han plantado más de 86.000 ejemplares con una tasa de supervivencia superior al 92%, restaurando casi 3.000 metros cuadrados de pradera submarina. Más de 10.000 voluntarios han participado en el proceso.

Para 2026, la meta sube: superar las 100.000 plantas en un solo año. No es una cifra simbólica; es la señal de que el modelo funciona y puede escalarse.

proyecto de jardinería submarina para restaurar posidonia

De Formentera al mundo: una metodología exportable

Uno de los aspectos más valiosos del proyecto va más allá de las praderas de Formentera.

Uno de los aspectos más valiosos del proyecto va más allá de las praderas de Formentera. Daniela Picco, consejera delegada de la Fundación MSC, lo explica con claridad: “El objetivo es identificar un proyecto escalable que podamos exportar a cualquier lugar del mundo ya que, como he dicho antes, la posidonia y las praderas marinas son muy importantes para el ecosistema, por lo que nos gustaría llevar este proyecto a donde sea necesario”.

Las praderas de fanerógamas marinas —familia a la que pertenece la posidonia— cubren costas de todo el planeta. Tener una metodología probada, con tasas de éxito por encima del 90% y replicable con herramientas simples, es un activo científico tan importante como la restauración en sí misma.

Proteger primero, restaurar después

Manu San Félix tiene una visión más amplia: construir “un movimiento para proteger el 30 % del Mediterráneo español”, afín al objetivo global de proteger el 30 % de la Tierra antes de 2030. “Tenemos un sueño y ese sueño es ayudar a recuperar el Mediterráneo y lo podemos conseguir si protegemos el 30 %”, afirma.

Su argumento es directo: “Lo más importante para recuperar es proteger”. Restaurar sin frenar el daño es como vaciar el agua de un barco que sigue haciendo aguas. Por eso propone cambios de hábito concretos y asumibles: disfrutar del barco sin fondear sobre posidonia, por ejemplo. No hace falta renunciar al mar; hace falta usarlo mejor.

proyecto de jardinería submarina para restaurar posidonia

El papel de la educación

El proyecto también apuesta fuerte por llegar a los más jóvenes. Ese día en Vellmarí, un grupo de cuarto de primaria de un colegio de la isla asiste a una charla sobre el ecosistema marino. Es parte de la estrategia a largo plazo. San Félix lo resume con una frase que da para reflexionar largo rato: “El futuro lo cambias a mejor educando, pero eso se notará dentro de 10, 15 o 20 años. Entonces, mientras, plantamos posidonia”.

¿Puede la jardinería submarina cambiar el Mediterráneo?

Lo que comenzó como un proyecto local en una isla de las Baleares se está convirtiendo en una referencia global de restauración marina. La combinación de ciencia rigurosa, participación ciudadana masiva y una metodología exportable pone a Vellmarí en el mapa de las soluciones reales al cambio climático.

FUENTE / IMÁGENES: Mscpressarea.

IMÁGENES ADICIONALES: Efeverde.

¿Crees que iniciativas como esta deberían recibir más apoyo institucional? ¿Estarías dispuesto a ser voluntario en un proyecto de restauración marina? Deja tu opinión en los comentarios y comparte esta noticia: cuanta más gente conozca el papel de la posidonia, más difícil será ignorarla.

Comparte:

¿Sin tiempo para leer?
Escucha la noticia.

No time to read?
Hit PLAY and listen it!

Pas le temps de lire ?
Appuyez sur le bouton et écoutez.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Caracteres: 0/1000
También podría gustarte
Noticias destacadas
Recibe nuestros Boletines Positivos en tu correo
* Al dar clic en “SUSCRIBIRME” acepto las Políticas de Privacidad de Impacto Positivo