Ciudad del Saber gana Premios MOA 2026 en lo que fue un debut sin precedentes en la historia de este galardón. Y es que la Fundación llegó por primera vez a la competencia más prestigiosa de arquitectura en Panamá y se fue con tres reconocimientos bajo el brazo: un Premio Magno y dos Distinciones de Honor. Tres proyectos postulados, tres proyectos premiados.

Los MOA: 70 ediciones avalando la excelencia
Para entender el peso de este logro, hay que conocer el escenario. Los Premios “Mejores Obras de Arquitectura” (MOA) no son cualquier galardón.
Organizados por el Colegio de Arquitectos de Panamá (COARQ) desde 1952, representan el reconocimiento más antiguo y prestigioso del país en este ámbito. Esta edición 2026 celebra nada menos que su versión número 70, lo que le da una autoridad histórica difícil de igualar.
Ganar aquí, en tu primera participación, con un 100% de efectividad, no es suerte. Es visión arquitectónica hecha realidad.

Los tres proyectos que conquistaron el jurado
1. Casa Club – Edificio 108: El Premio Magno que lo dice todo
El gran ganador de la noche fue la Casa Club, alojada en el icónico Edificio 108 del Campus Clayton. Este proyecto compitió en la Categoría 5E – Institucional y se llevó el Premio Magno, la distinción más alta de los MOA.
¿Qué hace especial a este edificio? Su historia es parte de la respuesta. Se trata de la recuperación de un antiguo club de soldados, un espacio que cargaba décadas de memoria y que corría el riesgo de quedar atrapado en el tiempo.
El equipo detrás del proyecto no solo lo restauró: le devolvió su esencia arquitectónica original, integrando elementos del estilo neocolonial que caracterizan al campus, y lo adaptó para funcionar como un espacio contemporáneo de primer nivel para eventos, conferencias y celebraciones.
Esto es lo que los arquitectos llaman adaptive reuse bien ejecutado: no demoler lo que existe, sino reinterpretarlo con inteligencia y respeto.
2. Casa de las Naciones Unidas – Edificio 128: Sostenibilidad con estándares globales

La segunda distinción llegó para el Edificio 128, sede de la Casa de las Naciones Unidas, reconocido con una Distinción de Honor en la Categoría 7B – Reformas y Remodelaciones.
Este proyecto va más allá de lo estético. Representa un modelo de intervención sostenible que incorpora estándares internacionales de primer nivel, incluyendo la certificación LEED, uno de los sellos de eficiencia energética y calidad ambiental más importantes en el mundo. El resultado es un espacio que prioriza el bienestar de sus ocupantes, reduce su huella ambiental y demuestra que renovar con criterio es posible —y necesario— en el contexto panameño.
En un momento en que la construcción sostenible ya no es una tendencia sino una exigencia, este edificio se convierte en un referente local con alcance regional.
3. Clayton Bowling – Edificio 202: Cuando la historia se reinventa
El tercer reconocimiento, también una Distinción de Honor, correspondió a la Categoría 5D – Comercial y fue para el Clayton Bowling, ubicado en el Edificio 202.
Aquí el reto era diferente: tomar una estructura histórica del campus y darle una segunda vida sin traicionar su identidad. La renovación conservó los rasgos originales del edificio mientras introdujo nuevas dinámicas de uso comercial y recreativo, reactivando su relevancia dentro de la comunidad de Ciudad del Saber.

El mensaje es claro: el pasado arquitectónico no tiene por qué ser una limitación. Bien gestionado, es un activo.
Una tendencia que define la arquitectura del futuro
Lo que une a estos tres proyectos no es solo el campus donde se ubican. Es una filosofía de diseño que está marcando la dirección de la arquitectura contemporánea a nivel global: la rehabilitación patrimonial como estrategia sostenible.
En lugar de construir desde cero —con todos los recursos, costos y emisiones que eso implica— la apuesta es intervenir lo que ya existe, preservar la memoria arquitectónica y dotarla de nueva funcionalidad. Es una visión que responde a las demandas sociales, culturales y económicas del presente sin sacrificar el legado del pasado.
Y Ciudad del Saber lleva años demostrando que este enfoque no es solo posible, sino que genera resultados de excelencia reconocidos por los propios pares de la industria.
Ciudad del Saber como proyecto país
Estos tres premios no son solo un logro institucional; son una señal de algo más grande. Ciudad del Saber funciona desde hace años como un proyecto país, un ecosistema donde el conocimiento, la cultura, la innovación y el desarrollo urbano convergen en un mismo espacio.
El Campus Clayton —ese territorio que alguna vez fue base militar estadounidense y que Panamá recuperó con la reversión del Canal— se ha transformado en uno de los laboratorios urbanos más interesantes de América Latina. Los proyectos premiados en los MOA 2026 son prueba tangible de que esa transformación avanza con criterio, con calidad y con ambición.
Posicionar a Panamá como referente regional en sostenibilidad e innovación no es solo un objetivo de comunicación. Es lo que está pasando, ladrillo a ladrillo, edificio a edificio.

Un debut histórico que marca el camino
Tres proyectos. Tres premios. Primera participación. Los números hablan solos, pero el impacto va mucho más allá de los trofeos.
La participación de la Fundación Ciudad del Saber en los MOA 2026 demuestra que es posible construir —y reconstruir— con excelencia en Panamá, que el patrimonio histórico tiene futuro si se aborda con visión, y que la sostenibilidad no es un lujo sino el estándar al que debe aspirar toda obra contemporánea.
FUENTE / IMÁGENES: Nota de prensa.
Ahora te toca a ti reflexionar: ¿Crees que la rehabilitación de edificios históricos debería ser una política prioritaria en el desarrollo urbano de Panamá? ¿Qué otros espacios del país merecerían este tipo de intervención?
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