Hablar de sostenibilidad corporativa es fácil. Demostrarla con números concretos, redes operativas y resultados verificables es otra cosa. Tetra Pak México lleva años construyendo una estrategia de sostenibilidad que no vive en los discursos ni en los reportes anuales olvidados en un cajón: vive en 820 centros de acopio, en 2.7 millones de niños alimentados y en mil paneles solares instalados en una planta de Querétaro. La estrategia de sostenibilidad de Tetra Pak en México durante 2025 muestra cómo una empresa global puede generar impacto local medible, y el modelo vale la pena analizarlo de cerca.

Una operación global con raíces locales profundas
Con cuatro sitios operativos, más de 1,180 colaboradores y una capacidad industrial que abastece tanto al mercado nacional como a distintas regiones del mundo, Tetra Pak México es mucho más que una filial de una multinacional. Es una plataforma de ejecución donde la estrategia global encuentra condiciones concretas para convertirse en acción. Ramiro Ortiz, director general de Tetra Pak México, lo describe así:

“En Tetra Pak México entendemos que la sostenibilidad se construye desde las decisiones y acciones que tomamos todos los días. Nuestra operación, el talento de nuestra gente, la colaboración con nuestros clientes y las alianzas que impulsamos con comunidades e instituciones demuestran que es posible transformar una estrategia global en resultados concretos para México.”
Esa frase no es retórica: los números del Reporte de Sostenibilidad 2025 la respaldan punto por punto.
Pilar 1: sistemas alimentarios más fuertes
Durante 2025, Tetra Pak México colaboró con el Sistema DIF Nacional y los DIF estatales para llevar 511.8 millones de porciones de alimentos a 2.7 millones de niñas y niños en 27 estados del país.
A esto se suman iniciativas de educación nutricional orientadas a garantizar el acceso a alimentos seguros y nutritivos. La escala de esa cifra merece un momento de pausa: más de 500 millones de porciones en un solo año. No es un programa piloto ni una campaña de imagen. Es infraestructura alimentaria funcionando.
En un país donde la inseguridad alimentaria sigue siendo un desafío estructural, este tipo de colaboración entre empresa privada e instituciones públicas representa un modelo de impacto que va más allá de la responsabilidad social corporativa tradicional.

Pilar 2: economía circular con infraestructura real
El segundo eje de la estrategia es la circularidad: mantener los materiales en uso durante más tiempo, reducir el desperdicio y construir redes que hagan viable el reciclaje a escala. En 2025, Tetra Pak impulsó una red integrada por 820 centros de acopio y 420 aliados estratégicos, lo que permitió reciclar 57,500 toneladas de envases, un incremento del 4% respecto al año anterior.

Esa red no se improvisa. Requiere años de inversión en infraestructura, logística, capacitación y alianzas con actores muy diversos: empresas, organizaciones comunitarias, municipios y operadores de reciclaje. Proyectos como Basura Cero Oaxaca y programas de educación ambiental como El Arte de Separar son parte de ese ecosistema más amplio que hace posible los números.
La planta de Querétaro: la segunda más grande del mundo
En términos de infraestructura industrial, la planta de Querétaro ocupa un lugar destacado: es la segunda más grande de Tetra Pak a nivel mundial para la producción de envases. En 2025, incorporó mil paneles solares capaces de evitar alrededor de 400 toneladas de CO₂e al año.
Las operaciones de Mexicali y Cuautitlán Izcalli complementan el esfuerzo con procesos orientados a aumentar la eficiencia energética, recuperar agua e incorporar materiales de origen renovable.
No son gestos simbólicos: son inversiones en infraestructura que reducen la huella ambiental de forma medible y permanente.
Pilar 3: las personas dentro de la estrategia
La sostenibilidad que solo mira hacia afuera tiene un problema de credibilidad. Tetra Pak México incluye a sus propios colaboradores como parte central de la ecuación. En 2025, el 88% de los colaboradores contó con cobertura de exámenes médicos y el 60% recibió seguimiento nutricional. Son cifras que hablan de una empresa que entiende el bienestar de su gente como parte de su modelo, no como un beneficio opcional.
En materia de equidad de género, el avance es también visible: la participación de mujeres en puestos directivos pasó del 13% en 2020 al 23% en 2025. Diez puntos porcentuales en cinco años no es un cambio cosmético; es el resultado de decisiones sostenidas en el tiempo.
A esto se suman programas de capacitación y equipamiento dirigidos a centros de acopio, personal de limpia y organizaciones comunitarias, que fortalecen capacidades en los eslabones más vulnerables de la cadena de reciclaje.
Lo que hace diferente a este modelo
La mayoría de las estrategias de sostenibilidad corporativa funcionan en silos: el programa ambiental por un lado, el social por otro, y la operación industrial en un tercer carril que rara vez se cruza con los otros dos.
Lo que Tetra Pak México muestra en su reporte de 2025 es una estrategia donde los tres ejes se refuerzan mutuamente. La misma infraestructura industrial que produce envases incorpora paneles solares y recuperación de agua.

La misma red de acopio que recicla materiales capacita a comunidades y fortalece la economía local. Y los mismos colaboradores que operan la planta reciben seguimiento médico y nutricional. Es un modelo integrado, y esa integración es precisamente lo que lo hace más robusto y más difícil de imitar.
La sostenibilidad que se mide, se construye
Los resultados del Reporte de Sostenibilidad 2025 de Tetra Pak México son un recordatorio de que la sostenibilidad corporativa genuina no se declara: se mide, se reporta y se mejora año tras año.

Medio millón de toneladas recicladas, millones de niños alimentados, paridad de género en avance y plantas industriales más limpias no son el destino final, son el punto de partida para el siguiente ciclo.
FUENTE / IMÁGENES: Forbes.
IMÁGENES ADICIONALES: Pexels.
Y la pregunta que deja abierta este modelo es relevante para cualquier empresa, grande o pequeña: ¿estás midiendo tu impacto real, o solo gestionando tu reputación?
¿Conoces otros modelos de sostenibilidad corporativa que estén generando impacto concreto en México o América Latina? Déjanos tu opinión en los comentarios y comparte esta nota. Porque las buenas prácticas empresariales también merecen visibilidad.



