Científicos de la Universidad Médica de Viena han creado un análisis de sangre innovador que permite identificar el riesgo de esclerosis múltiple varios años antes de que se manifiesten los primeros síntomas.
Un grupo de investigadores de la Universidad Médica de Viena ha desarrollado un análisis de sangre capaz de detectar con un alto grado de certeza el riesgo de desarrollar esclerosis múltiple (EM) varios años antes de que aparezcan los primeros síntomas.
Este avance podría permitir, en el futuro, implementar estrategias diagnósticas y terapéuticas de forma temprana, con el objetivo de retrasar o incluso prevenir el inicio de la enfermedad.
Detección previa
El equipo de investigación de la MedUni de Viena, conformado por Elisabeth Puchhammer-Stöckl y Hannes Vietzen, del Centro de Virología, así como por Thomas Berger y Paulus Rommer, del Departamento de Neurología, se decantó por la identificación de anticuerpos para desarrollar el método.
Se trata específicamente de anticuerpos contra el virus de Epstein-Barr (VEB), el cual está estrechamente vinculado al desarrollo de la esclerosis múltiple y presente en casi todos los casos de la enfermedad. La prueba detecta autoanticuerpos dirigidos contra una parte de la proteína EBNA-1 que conforma el virus y que también reaccionan con estructuras del cerebro humano.
Estos anticuerpos pueden aparecer hasta tres años después de la infección por VEB y mucho antes de que se presenten síntomas clínicos de esclerosis múltiple. Con una medición reiterada de los niveles de estos anticuerpos se puede identificar un riesgo significativamente mayor de un diagnóstico posterior de la enfermedad.
“Nuestra investigación muestra que las personas en las que se detectan niveles elevados de estos anticuerpos al menos dos veces probablemente desarrollarán EM en los años siguientes”.
afirma el primer autor del estudio, Hannes Vietzen.
El estudio, basado en muestras de sangre de más de 700 pacientes con esclerosis múltiple y más de 5000 personas sanas, permitió identificar el momento de la infección por VEB en parte de la cohorte y hacer seguimiento del desarrollo de la enfermedad. Se observó que niveles persistentemente altos de anticuerpos estaban vinculados a un mayor riesgo de EM y a una progresión más rápida.
Indicios de la enfermedad
La esclerosis múltiple está relacionada con una respuesta inmunitaria anómala desencadenada por la infección con el virus de Epstein-Barr (VEB), que afecta al 90–95 % de la población y permanece en el organismo de por vida. En algunos casos, especialmente tras una infección sintomática como la mononucleosis infecciosa, el VEB puede provocar una reacción inmunitaria equivocada que ataca el sistema nervioso central.
“Nuestro estudio demuestra que, al utilizar este ensayo de anticuerpos, el desarrollo de la EM se vuelve inmunológicamente predecible mucho antes de que aparezcan los primeros síntomas”.
informa Elisabeth Puchhammer-Stöckl, directora del estudio y jefa del Centro de Virología de MedUni Vienna.
A diferencia de otros marcadores como la cadena ligera de neurofilamentos (NfL) o la proteína ácida fibrilar glial (GFAP), que solo se elevan en etapas más avanzadas, la nueva prueba permite detectar el riesgo de esclerosis múltiple en fases mucho más tempranas. Esto la convierte en una herramienta valiosa para identificar a personas con alto riesgo, facilitando un diagnóstico y tratamiento precoz que podría retrasar o incluso prevenir el desarrollo de la enfermedad.
“Basándonos en nuestros hallazgos, proponemos el cribado de grupos de población con mayor riesgo de EM, por ejemplo, quienes han padecido mononucleosis infecciosa”,.
afirma Thomas Berger, director del Departamento de Neurología de MedUni Viennaa.
FUENTE: Nature.
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