Investigadores del Instituto Politécnico de Worcester (WPI) desarrollan un material de construcción con balance de carbono negativo que podría transformar la industria de la construcción sostenible.
Un equipo de investigadores del Worcester Polytechnic Institute (WPI), liderado por el profesor Nima Rahbar, ha desarrollado un nuevo material de construcción estructural con balance de carbono negativo, capaz de capturar dióxido de carbono (CO₂) durante su proceso de fabricación, marcando un avance significativo hacia una construcción más sostenible.
El material, denominado Enzymatic Structural Material (ESM), se presenta como una alternativa innovadora al hormigón tradicional, uno de los mayores responsables de emisiones de CO₂ a nivel global. A diferencia del cemento convencional, cuya producción requiere altas temperaturas y genera grandes volúmenes de gases de efecto invernadero, el ESM se produce bajo condiciones ambientales suaves y con bajo consumo energético.
Un material que convierte CO₂ en estructura sólida
El rasgo distintivo de este desarrollo es el uso de una enzima de origen biológico, inspirada en procesos naturales de mineralización. Esta enzima, conocida como carbonato anhidrasa, actúa como catalizador químico y permite acelerar la conversión del CO₂ presente en el aire en carbonatos minerales sólidos, similares a la piedra caliza.
Sobre el funcionamiento de la enzima:
La enzima facilita que el CO₂ se disuelva en agua y se transforme rápidamente en iones carbonato. Estos carbonatos reaccionan con minerales presentes en la mezcla del material, formando enlaces sólidos que “cementan” las partículas. De esta forma, el CO₂ deja de ser un gas y queda químicamente fijado dentro del material, contribuyendo directamente a su resistencia estructural.
Gracias a este proceso, el material absorbe más CO₂ del que emite, logrando un balance de carbono negativo y funcionando como un pequeño sumidero de carbono a largo plazo.
Ventajas frente a materiales tradicionales
Entre las principales ventajas del Enzymatic Structural Material destacan:
- Captura activa de CO₂ durante el curado.
- Reducción significativa de emisiones frente al hormigón convencional.
- Curado rápido, en cuestión de horas.
- Alta resistencia mecánica y durabilidad.
- Potencial de reciclaje y reparación, reduciendo residuos de construcción.
Potencial para la construcción sostenible
El material desarrollado en el WPI podría aplicarse en componentes estructurales, paneles prefabricados y sistemas constructivos modulares, con especial interés para proyectos de vivienda sostenible, infraestructura urbana y reconstrucción resiliente.
Los resultados de la investigación fueron publicados en la revista científica Matter, consolidando este avance como una de las propuestas más prometedoras en el campo de los materiales de construcción bioinspirados y climáticamente positivos.
FUENTE / IMÁGENES: WPI / TEE / Eurekalert.

