Hay especies que no entienden de fronteras. Las mantarrayas gigantes, los tiburones ballena y los tiburones martillo se mueven por el Pacífico Este Tropical siguiendo rutas migratorias que cruzan las aguas de cuatro países sin pedir permiso ni presentar pasaporte. Protegerlos requiere exactamente lo mismo: una visión que también trascienda las fronteras. Esa es la lógica detrás del Corredor Marino del Pacífico Este Tropical (CMAR), que convocó a los ministros de Ambiente de Colombia, Costa Rica, Ecuador y Panamá en Ciudad de Panamá para reforzar la alianza que cuida uno de los ecosistemas marinos más importantes del planeta.

La cooperación de Colombia, Costa Rica, Ecuador y Panamá para proteger el Pacífico Este Tropical cumple más de dos décadas y acaba de renovar su compromiso con una hoja de ruta que llega hasta 2035.
Qué es el CMAR y por qué importa
El Corredor Marino del Pacífico Este Tropical no es un parque nacional ni una reserva convencional. Es una iniciativa de gobernanza regional que conecta las áreas marinas protegidas de cuatro países en torno a una visión compartida: conservar y usar de forma sostenible uno de los espacios oceánicos de mayor biodiversidad e importancia ecológica del planeta.

El origen del CMAR se remonta a 2001, cuando Costa Rica y Ecuador establecieron el primer acuerdo bilateral. En 2004, mediante la Declaración de San José, Colombia y Panamá se incorporaron formalmente, completando la alianza de cuatro que existe hasta hoy.
Más de dos décadas de trabajo conjunto han producido resultados concretos: el CMAR cubre hoy una superficie marina de más de 400,000 kilómetros cuadrados, con cuatro de sus áreas reconocidas como Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO.

Lo que se discutió en Ciudad de Panamá
La reunión ministerial, celebrada en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá, tuvo un propósito claro: unificar criterios y dar continuidad política a los procesos técnicos que sostienen al corredor. La sesión fue presidida por Sandra Bessudo, directora de Parques Nacionales de Colombia, quien asistió en representación del ministro Fabio Arjona Hincapié en su calidad de presidencia pro tempore del CMAR.
Los temas centrales incluyeron el fortalecimiento de la gobernanza regional, avances en conservación y conectividad, mejora de la cooperación operativa, intercambio de información entre los Estados miembros y el seguimiento al Plan de Acción 2025-2035.
Bessudo lo planteó con claridad desde el inicio:
«Requerimos de acciones coordinadas entre los países, ya que estamos protegiendo muchas especies que son amenazadas, altamente migratorias, que no reconocen fronteras y que debemos proteger.»
El Plan de Acción 2025-2035: la hoja de ruta que articula todo
El Plan de Acción 2025-2035 es la columna vertebral del trabajo conjunto del CMAR para la próxima década. Se organiza en cinco ejes: gobernanza, conservación y manejo de la biodiversidad, uso sostenible, control y vigilancia, y cambio climático. Su elaboración no fue un proceso técnico cerrado. Se construyó mediante un proceso participativo que reunió a cerca de 185 personas de más de 80 instituciones de los cuatro países, y fue revisado por el Comité Técnico del CMAR antes de ser presentado a las autoridades ministeriales. Es una hoja de ruta con legitimidad técnica y política.

Las voces de los cuatro países
Cada país trajo a la reunión una perspectiva que sumó al conjunto.
Juan Carlos Navarro, ministro de Ambiente de Panamá y sede permanente de la Secretaría del CMAR, destacó la dimensión global del esfuerzo y el principio que orienta la posición panameña:
«Esta cooperación regional se ha convertido en un ejemplo mundial de conservación de grandes ecosistemas marinos. Protegiendo la naturaleza garantizamos el desarrollo sostenible.«

Mónica Navarro del Valle, ministra de Ambiente y Energía de Costa Rica, reconoció los avances pero llamó a acelerar:
«El océano nos pertenece a todos y a nadie… estamos en la vía correcta para protegerlo, pero debemos movernos más rápido. Debemos ser más eficaces.»
Alicia Jaramillo, viceministra de Ambiente de Ecuador, destacó el valor de las áreas protegidas ecuatorianas —incluyendo Galápagos y la Reserva Marina Hermandad— como pilares del corredor, y extendió una invitación directa a donantes y organizaciones a sumarse a la iniciativa.

El canciller de Panamá, Javier Martínez-Acha, cerró con una imagen que resume bien la filosofía del CMAR:
«No existe una frontera entre Coiba y Galápagos. No existe una frontera entre Malpelo y La Coco. Si la vida marina se mueve como una sola comunidad, nosotros debemos aprender a protegerla como una sola responsabilidad.»
Las incorporaciones recientes que amplían el corredor
Uno de los logros más tangibles de los últimos años es la expansión de las áreas bajo protección dentro del CMAR. La red de conectividad marina que hace posible la protección de especies migratorias a escala regional se amplía con las incorporaciones recientes destacan:

La Reserva Marina Hermandad en Ecuador; la ampliación del Parque Nacional Isla del Coco y el Área Marina de Manejo del Bicentenario en Costa Rica; el Distrito Nacional de Manejo Integrado Colinas y Lomas Submarinas de la Cuenca Pacífico Norte y el Distrito Nacional de Manejo Integrado Yuruparí-Malpelo en Colombia; y el Área de Recursos Manejados Cordillera de Coiba en Panamá.
Una secretaría permanente en Ciudad de Panamá
Un dato institucional relevante: la Secretaría Ejecutiva del CMAR, que inicialmente operaba bajo un esquema rotativo transitorio, se ha establecido de forma permanente en Ciudad de Panamá.
Esta centralización busca optimizar las capacidades técnicas de los países miembros y articular respuestas coordinadas ante los desafíos ambientales que demandan cooperación regional sostenida.
El Pacífico no puede esperar
Más de 400,000 kilómetros cuadrados de océano, cuatro países con voluntad política renovada, un plan de acción hasta 2035 y especies migratorias que dependen de que esa voluntad se traduzca en acciones concretas. El CMAR es uno de los experimentos de gobernanza marina más ambiciosos y más longevos de la región, y la reunión de septiembre de 2026 confirma que la alianza sigue viva y orientada en la dirección correcta. Pero como señaló la ministra de Costa Rica: hay que moverse más rápido. El océano no tiene tiempo que esperar.
FUENTE / IMÁGENES: MiAMBIENTE.
¿Sabías que el Pacífico Este Tropical está protegido por una alianza de cuatro países? ¿Crees que este modelo de gobernanza marina regional podría aplicarse en otras zonas del océano Pacífico o el Caribe latinoamericano?
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