Que un médico y un paciente hablen el mismo idioma no garantiza que se entiendan. Esa brecha, invisible pero profunda, es el problema que el Instituto de Investigaciones Científicas y Servicios de Alta Tecnología de Panamá (INDICASAT-AIP) decidió abordar con una herramienta tan sencilla en su forma como ambiciosa en su alcance: un Diccionario de Equivalencias Conceptuales de Base Cultural orientado a tender puentes entre la medicina biomédica y la cultura Ngäbe-Buglé.

No es un glosario de traducciones. Es un esfuerzo por comprender qué significa realmente “enfermedad”, “dolor” o “bienestar” en dos sistemas de conocimiento que rara vez se escuchan entre sí.
El problema que ninguna traducción puede resolver sola
Imagina que un médico le explica a un paciente Ngäbe-Buglé que tiene una “infección” y que debe seguir un “tratamiento preventivo”. Las palabras pueden traducirse, pero ¿el concepto de infección tiene el mismo peso cultural, el mismo origen explicativo y la misma urgencia en ambos sistemas de comprensión? ¿La prevención se entiende de la misma manera en la medicina biomédica que en una cultura con su propia visión del cuerpo, la enfermedad y el bienestar? La respuesta, casi siempre, es no.
Esta desconexión conceptual resulta en tratamientos abandonados, diagnósticos mal comprendidos e indicaciones que no generan adherencia porque no resuenan culturalmente con quien las recibe.
La innovación del DEC
El Dr. Timothy Thomson, director de INDICASAT-AIP, lo explica con precisión: “El DEC aspira a ser un diccionario de conceptos, más allá de las palabras. Esa característica le confiere un enfoque innovador y el potencial de convertirse en una iniciativa pionera a nivel internacional.”
Esa distinción —entre traducir palabras y traducir conceptos— es el corazón de todo el proyecto. El Diccionario de Equivalencias Conceptuales no busca reemplazar los términos médicos con equivalentes en Ngäbere. Busca documentar qué significa cada concepto en cada cultura, identificar dónde hay equivalencias reales y dónde hay diferencias profundas que deben ser comprendidas antes de que una conversación médica pueda ser verdaderamente útil.

Un diccionario construido con la comunidad, no para ella
Uno de los aspectos más distintivos de esta iniciativa es su naturaleza participativa. INDICASAT-AIP y la Fundación Cultural Ngäbe-Buglé firmaron un Convenio de Colaboración Institucional durante una visita de campo a Quebrada Guabo, en la Comarca Ngäbe-Buglé, con presencia de autoridades tradicionales, miembros de la comunidad, investigadores y representantes de ambas organizaciones. Esa geografía no es un detalle menor. La firma no ocurrió en una sala de conferencias en Ciudad de Panamá, sino en el territorio mismo de la comunidad que este proyecto busca beneficiar. Y ese gesto dice mucho sobre la filosofía detrás del DEC.
La investigadora principal y el enfoque bidireccional
María Cristina Dager Carlesso, investigadora principal designada consensualmente por ambas instituciones, describe el alcance del proyecto: “El propósito es realizar, además de la traducción literal de términos médicos, la identificación, comprensión y documentación de las similitudes y diferencias entre los conceptos de la medicina biomédica y aquellos propios del contexto cultural y lingüístico Ngäbe-Buglé.”

La palabra clave aquí es bidireccional. El DEC no solo explicará conceptos biomédicos a las comunidades indígenas. También ayudará a los profesionales e instituciones de salud a comprender las formas de conocimiento y comunicación propias de la cultura Ngäbe-Buglé. No es un diccionario que le habla a una sola audiencia: es un puente con tráfico en ambas direcciones.
Por qué esto importa para el sistema de salud panameño
Las brechas de comunicación y acceso entre el sistema de salud y las comunidades indígenas de Panamá persisten, especialmente en la Comarca Ngäbe-Buglé. Además de factores estructurales como la distancia, la falta de personal y la infraestructura limitada, existen barreras culturales y comunicacionales que dificultan la comprensión de diagnósticos y tratamientos, afectando la calidad de la atención médica.
El profesor Cleto Montero Carpintero, presidente de la Fundación Cultural Ngäbe-Buglé, lo expresa con claridad: “Este proyecto se desarrolla para beneficio de las comunidades Ngäbe-Buglé y puede ayudarnos a cerrar importantes brechas de comprensión en materia de salud. Aspiramos a una comunicación más clara, respetuosa y culturalmente pertinente.”
Un modelo replicable más allá de Panamá
Lo que INDICASAT-AIP está construyendo tiene potencial de impacto más allá de las fronteras panameñas. América Latina alberga cientos de pueblos indígenas con lenguas y sistemas de conocimiento propios, muchos de ellos en interacción constante —y a menudo conflictiva— con sistemas de salud biomédicos que no fueron diseñados considerando esa diversidad cultural.
Un diccionario de equivalencias conceptuales exitoso en el contexto Ngäbe-Buglé podría convertirse en modelo metodológico para iniciativas similares en Guatemala, Bolivia, México, Perú o Colombia, donde la brecha entre medicina occidental y saberes indígenas genera consecuencias similares en la calidad de la atención. El Dr. Thomson no exagera cuando habla del “potencial de convertirse en una iniciativa pionera a nivel internacional”. La metodología importa tanto como el resultado.
La ciencia que escucha antes de hablar
El DEC propone una forma de hacer ciencia basada en escuchar primero a las comunidades y comprender sus propias perspectivas sobre la salud y el cuerpo. Sus resultados podrían servir a profesionales, instituciones e investigadores, pero su mayor impacto sería facilitar la comunicación médica y evitar que las barreras de traducción dificulten la atención y recuperación de pacientes indígenas.
FUENTE / IMÁGENES: Nota de prensa.
IMÁGENES ADICIONALES: Pexels.
¿Crees que Panamá debería ampliar este tipo de iniciativas a otras comunidades indígenas del país, como las Guna, Emberá o Buglé? ¿Qué otras áreas —además de la salud— se beneficiarían de un enfoque intercultural como este?
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