El galardón UNESCO-Japón de Educación para el Desarrollo Sostenible 2025 reconoció, por encima de otras 120 dignas propuestas, a tres proyectos didácticos en desarrollo sostenible por su enfoque innovador e inclusivo.
Tres iniciativas de Benín, Brasil y Panamá fueron distinguidas con el Premio UNESCO-Japón de Educación para el Desarrollo Sostenible 2025, en reconocimiento a sus propuestas educativas innovadoras, inclusivas y transformadoras en materia de sostenibilidad.
Los tres proyectos premiados fueron elegidos entre 120 postulaciones enviadas por Estados Miembros de la UNESCO y organizaciones asociadas.
Un jurado internacional independiente, integrado por cinco expertos en Educación para el Desarrollo Sostenible, destacó estas iniciativas por su sobresaliente contribución a la sostenibilidad a través de la educación y el trabajo comunitario. Los premiados de la edición 2025 del Premio UNESCO-Japón de Educación para el Desarrollo Sostenible abarcan distintos contextos y enfoques, desde la conservación cultural y el consumo responsable hasta la restauración ambiental impulsada por jóvenes, mostrando cómo la educación puede transformar sociedades y fortalecer su resiliencia climática.
Cada uno recibió 50 000 dólares en una ceremonia realizada en la sede de la UNESCO en París el 20 de noviembre de 2025.
Benín
La cultura en el corazón del desarrollo (Culture Au Cœur du Développement – CACD-ONG): Preservar el patrimonio forestal y la resiliencia climática.
El proyecto “Restauración y gestión innovadora del bosque sagrado de Ookpo en Pobè” iniciado en 2019 en Benín, busca proteger el valor cultural y espiritual del bosque sagrado de Ookpo —consagrado a la deidad Ondo (Oranyan)— a través de acciones de conservación, ecoturismo y educación sobre el patrimonio.
El proyecto presenta un modelo innovador de educación para el desarrollo sostenible basado en el patrimonio cultural, combinando saberes tradicionales y campañas digitales para involucrar a las comunidades en la protección de los bosques sagrados. El jurado destacó su impacto en la transformación local mediante la revitalización cultural, la innovación tecnológica y el desarrollo económico sustentado en la naturaleza. Aportes como la conservación ambiental, el empoderamiento juvenil y la generación de empleo establecen bases firmes para un cambio social duradero.
Brasil
Instituto Akatu – Edukatu: Repensar el consumo mediante una plataforma educativa.
Edukatu, creada en 2013 por el Instituto Akatu, es una plataforma educativa interactiva que impulsa el consumo responsable y estilos de vida sostenibles mediante actividades prácticas, materiales digitales y desafíos colaborativos dirigidos a escuelas de todo Brasil.
Ha alcanzado a 9 000 centros educativos, capacitado a 19 000 docentes e involucrado a cientos de miles de estudiantes. El jurado la destacó por su método innovador que combina recursos abiertos con acciones reales, su amplio alcance nacional y su capacidad para fomentar la participación comunitaria, el intercambio de conocimientos y la inclusión de escuelas en zonas vulnerables.
Panamá
Fundación Pro Eco Azuero – Iniciativa Escuela Mono Araña: Reforestación y educación ambiental lideradas por jóvenes.
Desde 2010, la “Iniciativa Escuela Mono Araña”, impulsada por la Fundación Pro Eco Azuero, promueve la gestión ambiental y la recuperación de ecosistemas en áreas rurales de Panamá. Su programa educativo abarca contenidos como la regeneración de bosques, la protección de especies y el cambio climático, utilizando métodos de aprendizaje práctico y vivencial.
La iniciativa alcanza a 32 escuelas y más de 2,700 niños al año, impulsando una nueva generación de líderes ambientales y empoderando a mujeres rurales mediante bancos de semillas y viveros. El jurado la destacó como un modelo integral y sostenible que, al combinar educación formal y no formal, monitoreo ecológico y mentorías juveniles, fortalece los valores ambientales y el liderazgo desde edades tempranas.
Los otros finalistas fueron:
- Fundación Green Growth Asia – Malasia
Por el proyecto: Eco-Escuelas Malasia: Empoderando a los jóvenes en una nación sostenible.- Fundación Pulmuone – República de Corea
Por el proyecto: Programa de Educación para Ciudadanos de la Tierra.- Escuela Primaria Gnégnéogo – Burkina Faso
Por el proyecto: Por mi huerto escolar, me comprometo.- Reserva de Biosfera Cape Winelands – Sudáfrica
Por el proyecto: Educación en movimiento: STEAM-Y: Impulsando el cambio – Educación ecológica móvil para un futuro sostenible.- Benemérita Escuela Normal Veracruzana “Enrique C. Rébsamen” – México
Por el proyecto: Una escuela que enseña viviendo: conocimiento, acción y comunidad para otro mundo posible.- Instituto Nacional de Investigación y Análisis Físico-Químico – INRAP – Túnez
Por el proyecto: De residuo a valor: Transformando los subproductos agroalimentarios en bioplásticos sostenibles.
Acerca del Premio
Creado en 2014 y financiado por Japón, el Premio UNESCO-Japón de Educación para el Desarrollo Sostenible se otorga cada dos años para reconocer proyectos que utilizan la educación como motor de la sostenibilidad. El galardón destaca iniciativas con potencial transformador, enfoques innovadores y capacidad para integrar las dimensiones económica, social y ambiental de la sostenibilidad.
FUENTE / IMÁGENES: UNESCO.

