Conocida como Food Security and Nutrition International Alliance, la organización plantea unificar criterios diagnósticos sobre la problemática mediante el uso de inteligencia artificial y biotecnología, con el propósito de actuar de manera estratégica en sistemas alimentarios en crisis en la región.
En un escenario donde el 35% de la población en México y casi el 40% en América Latina padece algún nivel de inseguridad alimentaria, académicos e investigadores de América, Europa y Asia oficializaron la conformación de la Food Security and Nutrition International Alliance, una iniciativa orientada a estandarizar evaluaciones y articular intervenciones apoyadas en herramientas de inteligencia artificial y biotecnología.

Presentada en el marco del Segundo Simposio de Seguridad Alimentaria y Nutrición, organizado por la Escuela de Ingeniería y Ciencias del Tecnológico de Monterrey, la Alianza tiene como meta disminuir la dispersión de los esfuerzos científicos y consolidar un marco compartido que facilite el diseño de intervenciones cuantificables en sistemas alimentarios en crisis.
Impulsada por el Tecnológico de Monterrey, la Alianza articula la colaboración entre instituciones académicas y tecnológicas como la Nanyang Technological University (Singapur), el KTH Royal Institute of Technology (Suecia), la Universidad de los Andes (Colombia), la Universidad Técnica de Münich (TUM) y la Pontificia Universidad Católica de Chile. Su propósito principal es acortar la distancia entre la investigación desarrollada de manera aislada y su implementación efectiva en políticas públicas y en el sector industrial.
Modelos y metodologías compartidas
La Alianza plantea implementar un modelo basado en el Food Systems Dashboard (FSD), una plataforma que reúne más de 200 indicadores comparables. Este enfoque facilita la generación de conocimiento que supera las estadísticas nacionales, al alcanzar niveles de detalle estatales, municipales y comunitarios.
Así será posible examinar en un mismo marco variables afines a la producción, medio ambiente, economía y nutrición. Se busca elaborar diagnósticos estandarizados que asistan la toma de decisiones públicas y privadas sustentadas en parámetros verificables.

“La seguridad alimentaria no puede abordarse de forma aislada. Necesitamos integrar datos comparables y decisiones públicas sustentadas en evidencia para cerrar las brechas de acceso y calidad nutricional”, señaló la Dra. Cristina Chuck, Líder del Núcleo de Investigación en Salud de la Escuela de Ingeniería y Ciencias del Tec de Monterrey.
La Alianza estructura su agenda de investigación e incidencia en torno a cuatro ejes estratégicos: la producción y transformación agroecológica con enfoque sostenible; la promoción de sistemas alimentarios saludables tanto para las personas como para el planeta; la incorporación de principios de economía circular en la producción y conservación de alimentos; y el desarrollo de marcos de política, economía y comercio que impulsen sistemas más justos e inclusivos.

Investigación, innovación e impacto
Con base en este marco compartido, la iniciativa elaborará una línea base multidimensional respaldada por estándares internacionales, con el fin de medir el desempeño de los sistemas alimentarios y establecer prioridades de acción.
También promoverá la optimización de la producción agroindustrial y la mitigación de impactos ambientales mediante innovaciones en procesamiento, conservación y empaque, orientadas a rediseñar las cadenas de valor para reducir pérdidas y desperdicios.
Del mismo modo, examinará los entornos alimentarios desde las ciencias del comportamiento, la psicología y la economía —considerando aspectos como la mercadotecnia y las dinámicas de cambio en los hábitos dietéticos— para fundamentar políticas públicas e intervenciones educativas basadas en evidencia. De manera paralela, estudiará los efectos de los sistemas alimentarios desde la nutrición, la medicina y las ciencias sociales, impulsando el acceso equitativo a los alimentos como un bien público e incorporando criterios de inclusión y pertinencia cultural.

La plataforma prevé incorporar de manera gradual bases de datos adicionales, modelos predictivos y herramientas de respaldo para la toma de decisiones, junto con el diseño de proyectos interdisciplinarios y multinacionales alineados con sus cuatro pilares estratégicos. Esto contempla la presentación conjunta a convocatorias internacionales y la creación de infraestructura compartida, como living labs y plantas piloto.
En el sector industrial, la Alianza impulsará la transferencia de tecnología a través del desarrollo de soluciones para el procesamiento, la conservación y la valorización de subproductos, así como la formulación de alimentos e ingredientes con perfiles nutricionales mejorados y menor huella ambiental. Estas iniciativas se reforzarán con desafíos de innovación y mecanismos de escalamiento tecnológico.

Transversalmente se promoverán proyectos comunitarios con enfoque participativo y culturalmente pertinente, así como programas de formación afines a realidades locales y mecanismos de incidencia en políticas públicas mediante la elaboración de reportes técnicos, documentos de posición y asesoría a gobiernos en el uso de herramientas diagnósticas. La iniciativa dará prioridad al fortalecimiento y la movilidad del talento a través de programas académicos conjuntos, esquemas de mentoría e intercambios internacionales, respaldados por una estrategia de gobernanza y comunicación que consolide la producción científica y amplíe la difusión del conocimiento generado.
El Dr. Jorge Welti Chanes, Líder del Proyecto Insignia en Seguridad Alimentaria y Nutrición del Tecnológico de Monterrey, subrayó que el objetivo es traducir el marco científico en resultados concretos: “El propósito es que las intervenciones tengan impacto medible. Basados en estrategias integrales de ciencia aplicada, aspiramos a contribuir a reducciones importantes en los indicadores de inseguridad en los territorios donde se implementen”.
FUENTE / IMÁGENES: Nota de prensa.
MATERIAL ADICIONAL: Tecscience.