En virtud de la “Online Safety Amendment”, Australia pone en vigencia una edad mínima obligatoria de 16 años para acceder a redes sociales.
El Gobierno de Australia anunció hoy la entrada en vigor de la nueva legislación que establece una edad mínima obligatoria de 16 años para la creación y uso de cuentas en redes sociales. La medida, considerada la primera en el mundo con este nivel de alcance, busca proteger la salud mental y el bienestar digital de niños y adolescentes.
La nueva normativa, conocida como Online Safety Amendment (Social Media Minimum Age) Act 2024, obliga a plataformas como Facebook, Instagram, TikTok, Snapchat, YouTube, X, Reddit y Twitch, entre muchas otras, a verificar la edad de sus usuarios y bloquear o suspender las cuentas de menores de 16 años. El incumplimiento puede acarrear multas que superan los 49 millones de dólares australianos.
Protección para el menor
El Gobierno australiano comparó esta nueva regla con otras restricciones de edad ya establecidas en el país, como la licencia para conducir o la compra de alcohol. El argumento central es que el entorno digital genera riesgos reales: exposición a acoso, contenido violento, presión social extrema, manipulación algorítmica y efectos demostrados en la salud mental juvenil.
“Así como no entregamos una licencia de conducir a un niño ni permitimos la compra de licor a un menor, no podemos seguir dejando que los menores naveguen sin protección en plataformas que tienen un impacto profundo en su desarrollo”.
señalaron voceros del Ministerio de Infraestructura y Comunicaciones.
La implementación generó también debate dentro y fuera del país. Expertos en política digital han advertido que, si bien la medida busca proteger a los menores, su efectividad dependerá de los sistemas de verificación que utilicen las plataformas, un tema que todavía no tiene soluciones universalmente aceptadas.
Algunos sectores consideran que la ley podría abrir la puerta a métodos de identificación más invasivos que comprometan la privacidad de todos los usuarios. Otros señalan que la prohibición podría empujar a los jóvenes a usar servicios menos regulados, lo cual podría aumentar su exposición a riesgos.
Impacto inmediato
Desde esta semana, millones de cuentas pertenecientes a menores comenzaron a ser deshabilitadas por las plataformas. En centros educativos y comunidades juveniles australianas, el cambio ha generado reacciones mixtas: para algunos adolescentes representa una pérdida de su principal espacio social; para otros, una oportunidad de desconexión y menor presión digital.
El gobierno australiano insiste en que esta política forma parte de un enfoque más amplio de seguridad digital, orientado a “garantizar una interacción más sana y responsable con la tecnología desde la infancia”.
FUENTE / IMÁGENES: Reuters / The Guardian / App News.

