¿Qué pasa cuando un canal de irrigación deja de ser solo un canal y se convierte también en una planta solar? En Gujarat, India, esa pregunta ya tiene respuesta, y el resultado es una de las soluciones más elegantes que ha producido la transición energética en los últimos años. Instalar paneles solares sobre canales de irrigación en Gujarat permite combinar generación de electricidad renovable y conservación de agua en una misma infraestructura, sin ocupar un solo metro cuadrado de tierra agrícola adicional.

Una idea que parece obvia una vez que la ves, pero que tardó décadas en materializarse.
El problema que la solución resuelve
Uno de los desafíos más concretos de la expansión solar a gran escala es el territorio. Los parques solares convencionales necesitan extensiones significativas de tierra, y esa tierra compite con usos agrícolas, ecosistemas naturales y comunidades que ya la habitan. En regiones indias como Gujarat, donde la presión sobre el suelo agrícola es alta y la demanda energética crece sin pausa, ese dilema es especialmente agudo.

La pregunta que el proyecto responde es: ¿dónde instalamos los paneles si no queremos sacrificar tierra productiva? La respuesta: sobre la infraestructura que ya existe.
Cómo funciona la instalación de Chandrasan
La instalación piloto, ubicada en las proximidades de Chandrasan, se extiende aproximadamente 750 metros sobre un canal de irrigación existente. Los paneles no flotan sobre el agua, yacen sobre estructuras metálicas elevadas que atraviesan el canal, manteniéndolos en posición óptima para captar la radiación solar. La capacidad de la instalación es de aproximadamente 1 megavatio (MW), con una producción estimada de 1.6 millones de kilovatios-hora de electricidad al año. Suficiente para abastecer a una cantidad significativa de hogares, generada sobre un espacio que antes no producía nada más que transporte de agua.

El beneficio inesperado: menos evaporación
La generación eléctrica es el objetivo principal, pero no el único beneficio documentado. Al cubrir parte de la superficie del canal, los paneles proporcionan sombra al agua y reducen su exposición directa a la radiación solar. El efecto directo es una reducción significativa de la evaporación.

Las estimaciones asociadas a la instalación indican que el sistema podría evitar la pérdida de aproximadamente 9 millones de litros de agua al año, equivalentes a unos 2.38 millones de galones estadounidenses. En una región donde el agua es un recurso bajo presión constante, esa cifra no es un detalle técnico: es una razón adicional de peso para replicar el modelo.
Un tercer beneficio, menos mencionado pero igualmente relevante: la sombra generada por los paneles limita el crecimiento de algas en el agua del canal, reduciendo un problema que afecta la calidad del agua y los costos de mantenimiento de la infraestructura hidráulica.

De piloto a escala: Gujarat no se detuvo en 750 metros
Lo que comenzó como un experimento en Chandrasan no tardó en crecer. El estado de Gujarat desarrolló posteriormente instalaciones de mayor envergadura, incluyendo una planta de aproximadamente 10 MW que se extiende por unos 3.6 kilómetros de canal y utiliza decenas de miles de paneles solares. El concepto pasó así de ser una prueba de viabilidad a convertirse en una estrategia replicable: celdas solares sobre canales como modelo para combinar generación renovable, gestión eficiente del agua y aprovechamiento de infraestructura hidráulica existente.
Una infraestructura, tres funciones
Lo que hace especialmente interesante a este modelo es su capacidad de resolver simultáneamente problemas que normalmente se gestionan por separado:

Primero, genera electricidad limpia sin competir con otros usos del suelo. Segundo, reduce la evaporación y conserva el agua que el canal transporta. Tercero, aprovecha infraestructura existente, reduciendo los costos de desarrollo y el impacto territorial de la instalación.
Es el tipo de solución que los ingenieros llaman sinérgica: cada función refuerza a las otras, y el resultado conjunto es mayor que la suma de las partes.
Un modelo para regiones con doble presión hídrica y energética
La experiencia de Gujarat muestra que instalar paneles solares sobre canales puede ayudar a generar energía y reducir la escasez de agua a causa de la evaporación. Aunque requiere canales existentes, buena radiación solar y capacidad técnica, es una alternativa prometedora para regiones con escasez de agua y creciente demanda energética.
América Latina, con sus extensas redes de canales de riego en regiones como la árida costa peruana, los valles mendocinos o el norte de México, podría encontrar en el modelo gujarati una referencia concreta para repensar su propia infraestructura hídrica y energética.
Pensar la infraestructura como sistema, no como silos
Lo que Gujarat demuestra con este proyecto va más allá de la tecnología solar. Es una forma diferente de pensar la infraestructura: no como sistemas separados —el energético por un lado, el hídrico por otro— sino como sistemas complementarios que pueden compartir espacio y multiplicar beneficios. Un canal que también genera electricidad y conserva agua no es ciencia ficción. Ya existe, ya funciona y ya se está escalando. La pregunta que queda es cuántos otros canales, en cuántos otros países, están esperando la misma conversación.
FUENTE / IMÁGENES: Times of India.
IMÁGENES ADICIONALES: India Mongabay / Euro News.
¿Crees que este modelo podría aplicarse en tu país o región? ¿Conoces iniciativas similares en América Latina que combinen infraestructura hídrica y energía renovable?
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