Por: Marsha Díaz
En los pasillos del Instituto Oncológico Nacional (ION), donde la lucha por la vida es la prioridad diaria, se gestaba otra batalla silenciosa: la de salvar la memoria de sus propios cimientos. Entre rollos de papel frágil, polvo y el paso implacable del tiempo, la arquitecta Carmen Belok se impuso un reto que muchos considerarían imposible: devolverle la dignidad y la utilidad a más de un siglo de historia estructural.

Una “cirugía” de casi 20 días a corazón abierto
Lo que comenzó como una labor de voluntariado se transformó en una intervención casi forense.
Cuando la Asociación de Amigos y Voluntarios del instituto oncológico Nacional (ADAVION) propuso la remodelación de las duchas y baños del oncológico – para mejorar sus pisos y acabados, incorporar calentadores eléctricos, barras de seguridad y asientos adecuados— surgió una realidad: el hospital no contaba con una versión digital completa y actualizada de sus planos en AutoCAD.



Fue entonces cuando propuse aportar algo más: digitalizar todos los planos existentes y entregar un juego completo tipo “as built”, como lo conocemos en arquitectura. La propuesta fue aceptada de inmediato, recuerda la arquitecta panameña. Para ello, era necesario solicitar todos los planos físicos disponibles.
El inventario era desalentador: cientos de hojas de planos abandonados en las oficinas administrativas. Sin embargo, para Belok, no eran solo papeles; eran el mapa genético de un complejo hospitalario vital para Panamá.
Durante casi 20 días intensos, la arquitecta aplicó una técnica que ella misma describe como “cirugía”.
Cada una de las 250 hojas fue abierta con extrema delicadeza, planchada literalmente para recuperar su forma y restaurada con sellado de papel contact para frenar su deterioro. “Fue sin duda un trabajo de paciencia y respeto por quienes construyeron este lugar”.
“En mis manos tuve parte de la historia del antiguo Hospital Gorgas. Como arquitecta, quedé maravillada ante tanta información. Planos dibujados a mano, con técnicas que muchos arquitectos modernos quizás ni imaginarían; techos trazados en plumilla, uno a uno, con una precisión impecable, no con un simple ‘hatch' y ‘copiar-pegar'. Cada clip que colocamos fue sellado con cinta especial para evitar la oxidación, asegurando que el desorden no vuelva a borrar nuestra historia”, explica Belok.

Esta precisión quirúrgica no es fruto del azar, sino del sello profesional que Carmen Belok ha impreso en su trayectoria. Su experiencia no se limita a las estructuras, sino a la gestión estratégica de proyectos de alta complejidad, habiendo liderado procesos de modernización y expansión para gigantes como Arcos Dorados y Copa Airlines.
Asimismo, su paso por sectores clave del Gobierno le ha otorgado una visión integral del servicio público y la infraestructura nacional. Es esa misma disciplina corporativa la que hoy, desde una faceta profundamente humana, le permite transformar el caos de un archivo olvidado en una herramienta técnica de vanguardia para la salud de los panameños.

Del Canal de Panamá a la modernidad: El hallazgo de 1917
El valor histórico de lo recuperado es incalculable. Entre los hallazgos más sorprendentes, Carmen logró identificar planos de cinco edificios del complejo del Gorgas, remanentes de la época estadounidense en la Zona del Canal.

El “tesoro” de la colección es un plano que data de 1917, junto a un juego de planos originales de una firma de arquitectos de Nueva York que diseñó las remodelaciones del emblemático Edificio 254 del Gorgas en 1961. Estos documentos, ahora organizados meticulosamente por edificio, disciplina y piso; bajo el sistema de archivado americano, permiten entender la evolución de una infraestructura que ha sido testigo de décadas de historia panameña.
El impacto en el presente: Planos para salvar el futuro
Pero la labor de Carmen Belok no se quedó en la nostalgia. Su visión como experta en gestión de proyectos y arquitectura estructural la llevó a dar el paso hacia la digitalización.
Además del rescate físico, Belok ha hecho entrega de los planos actualizados en formato CAD de las plantas de los pisos 4, 5, 6 y 7. Tras la remodelación de los baños, el hospital cuenta ahora con información técnica precisa en las disciplinas de arquitectura, plomería y electricidad.



Esta entrega es estratégica: un hospital con planos actualizados es un hospital que puede realizar reparaciones rápidas, mantenimientos eficientes y expansiones seguras. Es, en esencia, una herramienta para mejorar la gestión de salud pública.
Un legado de Impacto Positivo
La labor de Carmen Belok es un recordatorio de que la arquitectura no solo construye edificios; custodia la memoria de una nación. Gracias a su intervención, el Instituto Oncológico Nacional no solo conoce mejor su pasado, sino que está mejor preparado para su futuro.



En un mundo que apuesta por lo desechable, rescatar planos de hace 100 años con una plancha, cinta y compromiso profesional es, sin duda, una de las mayores muestras de Impacto Positivo que hemos visto este año.
¿Conocías la historia detrás de los cimientos del Oncológico? Déjanos tu comentario y comparte este rescate histórico.


Un comentario
aplauso de pie para ti Carmen por tu trabajo y para uds. en impacto positivo por resaltarlo y contarnoslo. un abrazo