Un joven Hugh usa el poder sanador del arte en la superación del duelo

Un joven Hugh usa el poder sanador del arte en la superación del duelo

Hugh Saetia, 17 años, perdió a su mamá a los 6 y ahora pinta retratos gratis de seres queridos para familias en duelo. Su fundación tiene 400 solicitudes activas.
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A los 6 años, Hugh Saetia perdió a su madre por cáncer gastrointestinal. Es el tipo de pérdida que marca a una persona para siempre, y que a esa edad es difícil de procesar incluso con todos los recursos del mundo. Años después, cuando la mujer que se convirtió en figura materna para él perdió a su propio hijo, Hugh tenía 14 años y una pregunta que muchos adultos no saben responder: ¿cómo ayudo a alguien que está sufriendo una pérdida? Su respuesta fue pintar un retrato. Y esa decisión se convirtió en una fundación que hoy regala retratos al óleo de seres queridos fallecidos a familias en duelo, con más de 400 solicitudes activas y artistas colaborando desde distintas partes del mundo.

Hugh Saetia

La historia del joven que pinta retratos gratis de seres queridos para familias en duelo es una de esas que demuestran que el arte puede hacer lo que las palabras no pueden.

El primer retrato y el momento que lo cambió todo

Después de la muerte de su madre, el padre de Hugh contrató a Marilyn McAllister como niñera para cuidar a él y a su hermano. Con el tiempo, McAllister se convirtió en una presencia materna central en sus vidas. En 2024, uno de los hijos de McAllister fue asesinado tras su turno como guardia de seguridad. Ella, que ya había perdido antes a su esposo y a otro hijo, enfrentaba un duelo que Hugh no sabía cómo acompañar.

Fue su padre quien le sugirió que pintara un retrato. Y Hugh lo hizo. La reacción de McAllister ante el retrato de su hijo Eddie fue inmediata y profunda:

No hay palabras para expresar cómo me siento con esto. Es hermoso. Es un trabajo hermoso.

Esa reacción marcó a Hugh de una forma que él mismo describe como una revelación:

Ese momento se convirtió en algo así como mi misión.

De un cementerio a una fundación

Con 14 años y sin recursos, Hugh comenzó de la manera más directa posible: acercándose respetuosamente a personas en el cementerio donde está enterrada su madre, preguntando si querrían un retrato gratuito de su ser querido.

Hugh Saetia

Los materiales —pinturas, pinceles, lienzos— los pagó con el dinero que ganaba ayudando a su padre y hermano a afilar cuchillos en un mercado de agricultores los fines de semana. No pidió ayuda externa. Empezó con lo que tenía.

Con el tiempo, comenzó a usar una plataforma en internet para trabajar con artistas de distintas partes del mundo, muchos de ellos con experiencias propias de pérdida. Hace aproximadamente un año, reunió los fondos necesarios para registrar legalmente The Eternal Canvas Foundation bajo la figura de organización sin fines de lucro 501(c)(3) en Estados Unidos.

Hugh Saetia

Hoy, Hugh tiene 17 años, es luchador escolar y estudiante de último año de preparatoria en Los Ángeles, y gestiona una fundación con cerca de 400 solicitudes activas de familias que esperan recibir un retrato de alguien que perdieron.

El proceso de pintar el duelo ajeno

Hugh completa tantos retratos como puede por sí mismo, y admite que el proceso puede ser emocionalmente intenso. Pero también lo describe con una madurez que sorprende en alguien de su edad:

Hugh Saetia

El duelo es algo muy personal, pero también es universal. Todos lo experimentan de manera diferente, y cuando estoy pintando al ser querido perdido de otra persona, tengo que recordar que esta fue la vida de alguien. Tenían su propio mundo, tenían su propia historia. Es muy surrealista.

Una de las historias que más lo ha marcado involucra a una mujer de Samoa que viajó a Estados Unidos para cuidar a su hija adulta con cáncer. Durante el proceso, ella misma fue diagnosticada con cáncer, pero decidió ocultarlo para no angustiar a su hija. Solo lo reveló en su último mes de vida.

Su familia la admiró por ser tan fuerte y guardar eso para sí misma, recuerda Hugh.”

Cada retrato, en ese sentido, no es solo una imagen. Es la entrada a una historia completa.

El círculo completo: el arte que volvió

Hay una dimensión personal en este proyecto que vale la pena nombrar.

Hugh siempre amó el arte y la pintura desde pequeño, pero a medida que creció su interés por los deportes, fue dejando el arte de lado. Eternal Canvas lo reconectó con algo que había perdido:

Empecé a enamorarme del arte de nuevo cuando comencé con Eternal Canvas. Fue un momento muy circular cuando vi lo que el poder del arte puede hacer.

McAllister, que ahora espera un nuevo retrato de Hugh —esta vez de su esposo y sus hijos— lo describe desde el afecto y el asombro:

Hay tantas otras cosas que podría estar haciendo. Y sabes que viene de su corazón. Está poniendo todo de sí mismo en esto. Es simplemente algo grandioso.

Cómo solicitar un retrato o apoyar la fundación

Hugh Saetia
Hugh y su abuela.

Las familias interesadas en solicitar un retrato pueden hacerlo a través del sitio web de The Eternal Canvas Foundation. También es posible realizar donaciones únicas o recurrentes para que Hugh y su equipo de artistas puedan seguir creando.

Hugh lo resume con una claridad que no necesita adornos:

Creo que les estoy dando casi como una puerta de entrada a la vida de esa persona. Esto no es solo un retrato. Es alguien, ¿sabes? Alguien que tuvo una presencia en la Tierra y que, para la familia, sigue viviendo en sus propios corazones.

El arte como forma de no olvidar

The Eternal Canvas Foundation nació de una pérdida y se sostiene sobre la comprensión de que el duelo no termina: se transforma. Y que a veces, lo que una familia necesita no es una sesión de terapia ni un libro de autoayuda, sino ver el rostro de quien amaron capturado con cuidado y respeto sobre un lienzo.

Hugh Saetia tiene 17 años y ya sabe algo que muchos adultos tardan toda la vida en aprender: que el mejor uso del talento propio es el que alivia el dolor ajeno.

FUENTE / IMÁGENES: Nice News.

IMÁGENES ADICIONALES: Eternal Canvas.

¿Conoces a alguien que podría beneficiarse de este proyecto? ¿Crees que el arte tiene un papel más importante del que solemos reconocerle en los procesos de duelo y sanación?

Déjanos tu opinión en los comentarios y comparte esta historia. Porque algunas iniciativas merecen llegar a todas las personas que las necesitan.

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