Cuando un país decide que el plástico debe ser parte de la solución y no del problema, el compromiso se nota en los hechos. Panamá acaba de dar un paso concreto: firmó un memorando de entendimiento con la Alianza Global de Acción sobre el Plástico (GPAP), del Foro Económico Mundial, en una ceremonia con el presidente José Raúl Mulino como testigo de honor. La adhesión de Panamá a la Alianza Global de Acción sobre el Plástico (GPAP) lo suma a la mayor iniciativa multisectorial del mundo contra la contaminación plástica, y le abre la puerta a asumir un rol de liderazgo regional.

La firma: quién, dónde y por qué importa

El acuerdo se firmó en el Salón Amarillo del Palacio de Las Garzas, durante la Reunión Estratégica País que el Foro Económico Mundial desarrolla en Panamá. Lo suscribieron el ministro de Ambiente, Juan Carlos Navarro, por Panamá, y el presidente del Foro Económico Mundial, Alois Zwinggi. La presencia del presidente Mulino brinda al tema un respaldo al más alto nivel del Estado.
Qué es la GPAP y qué gana Panamá
Alojada por el Foro Económico Mundial, la GPAP es la mayor iniciativa multisectorial dedicada a poner fin a la contaminación por plásticos. Opera con 25 alianzas nacionales en África, Asia y Latinoamérica que impulsan la reducción de la contaminación en el mundo. Con este memorando, Panamá se suma a esa acción colectiva. Para un país con tanta costa, tanto océano y tantos ríos urbanos que desembocan al mar, formar parte de esa red significa acceso a conocimiento, experiencias comparadas y cooperación internacional.
Lo que dijo el ministro Navarro
Al firmar, Navarro fue directo sobre la lógica ambiental y económica del acuerdo:
“Sin naturaleza no hay economía, y es por ello que los plásticos tienen que ser parte de la solución y no del problema. Esto es una meta muy ambiciosa y un reto muy grande.”
Y subrayó la proyección regional del paso:
“Panamá asume el liderazgo ahora, no solo a nivel de nuestro país, internamente, con estos excelentes ejemplos de colaboración público-privada, sino también a nivel regional, como lo hemos hecho en muchos otros temas ambientales, en biodiversidad, en conservación de recursos marinos, y ahora lo haremos también con plásticos.”
Una herramienta necesaria
La firma de octubre de 2026 viene a dar continuidad a un recorrido con antecedentes claros: la suscripción nacional a un primer memorando que data de septiembre de 2023 y el diseño de la hoja de ruta nacional que, en mayo de 2025, prepararon conjuntamente MiAmbiente, ANCON y GPAP, con el apoyo de la Embajada del Reino Unido.

Esta hoja de ruta analiza la cadena de valor de los plásticos e identifica acciones para avanzar hacia una economía circular, un modelo en el que los materiales se aprovechan mejor y se reduce su disposición inadecuada. Su valor está en que ordena el problema: permite saber dónde se generan los residuos, qué pasa con ellos y en qué puntos intervenir. El nuevo memorando es el paso que busca convertir ese diagnóstico en acción coordinada.
Los objetivos del memorando
El documento establece un marco de cooperación entre los participantes con metas concretas:
- Fortalecer y dar continuidad a la Plataforma Nacional de Acción sobre los Plásticos de Panamá.
- Promover la implementación de la Hoja de Ruta Nacional de Acción sobre los Plásticos.
- Impulsar soluciones de economía circular.
- Contribuir a reducir la contaminación por plásticos mediante coordinación multiactor, intercambio de conocimientos, fortalecimiento de capacidades e identificación de oportunidades de cooperación a escala nacional, regional y global.
Lo que viene
Un memorando de entendimiento es un marco, no un resultado. Su valor se medirá en lo que se ejecute: la implementación de la hoja de ruta, los proyectos de economía circular que se activen y la participación real de empresas, municipios y comunidades.

En lugar de ser una declaración de buenas intenciones aislada, el documento pretende servir como mecanismo para que instituciones públicas, empresas, sociedad civil y aliados internacionales trabajen de forma articulada, desde cuatro aristas: la coordinación multisectorial, el intercambio de conocimientos y experiencias, el fortalecimiento de capacidades y la identificación de oportunidades de cooperación a escala nacional, regional y global.
Del compromiso a la acción
Panamá ya tiene plataforma, hoja de ruta y ahora una alianza global que respalda el esfuerzo. La pregunta es cuán rápido esos instrumentos se traducen en menos plástico en ríos, playas y vertederos.

¿Crees que Panamá puede liderar la agenda del plástico en América Latina? ¿Qué medida concreta debería priorizarse primero: reciclaje, reducción de plásticos de un solo uso o educación ambiental?
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