Diez ediciones, miles de pasos y una sola misión que no ha cambiado desde el primer día: que más personas elijan quedarse. Este domingo 20 de septiembre, la Cinta Costera de Ciudad de Panamá será nuevamente el escenario de la Caminata por la Prevención del Suicidio, que este año llega a su décima edición bajo el lema “10 Razones para Vivir” — una invitación a detenerse, mirar alrededor y recordar todo lo que nos ancla a la vida.

Desde las 7:00 a.m., en los estacionamientos frente a la Contraloría General de la República, al lado del Hotel Miramar, Panamá se unirá una vez más para demostrar que hablar de salud mental no solo es necesario — es un acto de amor colectivo.
Una caminata que nació del dolor y se convirtió en esperanza
La historia detrás de este evento importa tanto como el evento mismo. Fundación Serenamente organizó la primera caminata en 2017, en memoria de Daniel Martinelli Bennett, con el propósito de transformar el dolor en esperanza y crear un espacio seguro para hablar sobre prevención del suicidio, salud mental, acompañamiento y la importancia de buscar ayuda.

Nueve años después, ese propósito no solo se mantiene intacto — se ha multiplicado. Lo que comenzó como un gesto de memoria se convirtió en un movimiento anual que convoca a organizaciones, familias, profesionales de la salud mental y ciudadanos que entienden que el silencio nunca ha salvado una vida.
“10 Razones para Vivir”: el lema que nos habla a todos
El lema de esta décima edición es una pregunta disfrazada de afirmación. Porque antes de que pueda convertirse en un mensaje de campaña, “10 Razones para Vivir” es un ejercicio profundamente personal: ¿cuáles son las tuyas? Pueden ser personas. Pueden ser sueños pendientes, metas a medio construir, lugares que todavía no has visitado, sabores que quieres volver a probar, conversaciones que aún no has tenido.
Pueden ser tan grandes como un proyecto de vida o tan pequeños como el café de la mañana, el abrazo de alguien que te espera o la canción que todavía te emociona después de escucharla cien veces. El lema invita a cada persona a reconocer sus propias razones para continuar — porque la prevención del suicidio empieza por ahí: por recordar, con ayuda si hace falta, que esas razones existen.
Una red de organizaciones presente
En su décima edición, la caminata llega con el respaldo de una alianza de organizaciones que trabajan desde distintos ángulos para fortalecer el mensaje de prevención y acompañamiento: Cruz Blanca Panamá, Fundación Iguales Panamá, Sociedad Panameña de Psiquiatría, Fundación Relaciones Sanas, Ni Uno +, PFLAG Panamá y Fundación Voluntarios de Panamá.
Cada una de estas organizaciones representa una comunidad diferente, una forma distinta de acompañar — y juntas, construyen una red que cubre mucho más terreno del que cualquiera podría cubrir sola. Que la Sociedad Panameña de Psiquiatría comparta espacio con organizaciones comunitarias y de diversidad como PFLAG Panamá es, en sí mismo, una declaración sobre el tipo de conversación que este evento quiere sostener: una donde nadie queda afuera.

Más que caminar: una plataforma de acción comunitaria
La caminata es el centro visible del evento, pero lo que la rodea tiene igual importancia. La prevención del suicidio no ocurre en un solo domingo de septiembre — ocurre en las conversaciones que ese domingo hace posibles, en los vínculos que se forman entre personas que comparten una experiencia o una pérdida, y en los recursos que se movilizan para sostener el trabajo todo el año.

Quienes deseen participar pueden colaborar adquiriendo la camiseta oficial del evento, disponible con una donación de $10 directamente a las organizaciones participantes. Todo lo recaudado será destinado a financiar programas locales de salud mental, talleres comunitarios y actividades de apoyo psicosocial — acciones concretas que tienen impacto real en personas reales.
Es una de esas raras oportunidades en que participar en un evento y contribuir a una causa son exactamente la misma cosa.
Por qué este tipo de espacios siguen siendo necesarios
Panamá, como muchos países de la región, enfrenta un desafío significativo en materia de salud mental. El estigma alrededor de las conversaciones sobre suicidio sigue siendo una barrera real que impide que muchas personas busquen ayuda a tiempo.

Eventos como esta caminata cumplen una función que va más allá de la visibilidad: normalizan la conversación, reducen el estigma y envían un mensaje claro de que no hay vergüenza en pedir ayuda, ni en necesitarla. Hablar de salud mental sin prejuicios, aprender a escuchar, reconocer señales de alerta, fortalecer las redes de apoyo y facilitar el acceso a ayuda profesional — estas no son acciones reservadas para especialistas.

Son responsabilidades compartidas que cualquier persona puede asumir desde donde está. Y a veces, asumir esa responsabilidad empieza por presentarse un domingo a las 7:00 a.m. en la Cinta Costera.
Este domingo, la Cinta Costera nos espera
10 años. 10 razones. Una sola misión. Si puedes estar el 20 de septiembre en la Cinta Costera desde las 7:00 a.m., ve. Si conoces a alguien que podría necesitar ese espacio, invítalo. Y si no puedes asistir, considera adquirir la camiseta oficial y apoyar los programas que hacen posible este trabajo todo el año.


Si tú o alguien que conoces está atravesando una crisis emocional, comunícate con una línea de apoyo en salud mental o acude a un profesional. No estás solo.
FUENTE / IMÁGENES: Nota de prensa.
¿Cuáles son tus razones para vivir? ¿Qué persona, sueño o momento pequeño te ancla cuando más lo necesitas?
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