Panamá lanza su Pacto con la Naturaleza para restaurar 100.000 hectáreas para 2035 como parte de una estrategia pionera para promover los objetivos relacionados con la tierra, el clima y la biodiversidad.
La degradación de suelos fértiles y el creciente número de sequías serán el eje de la 23.ª sesión del Comité de Revisión de la Implementación de la Convención (CRIC23), que esta semana reunirá en Panamá a los 197 Estados Parte de la Convención de la ONU para Combatir la Desertificación.
La reunión tiene lugar en un momento decisivo. Si las tendencias actuales no cambian, para 2050 unos 16 millones de kilómetros cuadrados —una extensión casi equivalente a Sudamérica— estarán en proceso de degradación, mientras la demanda global de alimentos, agua y energía continúa en alza.
Hoy, dos tercios del planeta se han vuelto permanentemente más secos por el deterioro del suelo registrado en las últimas tres décadas, y en los últimos dos años se han presentado las sequías más amplias y destructivas registradas.
En Panamá, la falta de lluvias afectó incluso el funcionamiento del Canal, con un fuerte impacto en el comercio internacional.
“La resiliencia de nuestras comunidades, economías y ecosistemas depende de la salud de la tierra. Sin embargo, seguimos degradando cada año una superficie del tamaño de Egipto, erosionando la capacidad de la tierra para producir alimentos, almacenar agua, sustentar la biodiversidad y proteger a las personas de las sequías, las inundaciones y las tormentas de arena y polvo. Invertir en la gestión sostenible de la tierra, la restauración de la tierra y las soluciones basadas en la naturaleza no solo es una necesidad medioambiental, sino también un imperativo para el desarrollo y una inversión estratégica en la estabilidad, la prosperidad y la paz”.
afirmó la secretaria ejecutiva de la CNULD, Yasmine Fouad.
En su opinión, “la CRIC23 es un momento clave para evaluar nuestros progresos colectivos, reforzar el puente entre Riad y Ulán Bator y reconocer la resiliencia de la tierra y la sequía como el hilo conductor que une las Convenciones de Río. Juntos, podemos acelerar el cambio hacia un futuro más resiliente, con mayor seguridad alimentaria y más positivo para la naturaleza”.
De Riad a Ulán Bator
La CRIC23 revisará los avances logrados en la implementación de las decisiones tomadas durante la COP16 de la CNULD, realizada en Riad (Arabia Saudita) en diciembre de 2024, y discutirá además la hoja de ruta de la Convención para el periodo posterior a 2030.
“En Riad, los líderes mundiales establecieron nuevas prioridades para la acción en materia de tierras y sequías. Un año después, esta reunión en Panamá es una oportunidad crucial para acelerar la traducción de las decisiones de la COP16 en políticas y prácticas concretas y para avanzar en la agenda de la Convención. La gestión sostenible de la tierra y la resiliencia a la sequía no pueden esperar: dependemos de ellas para garantizar la seguridad alimentaria, hídrica y energética, ya que el mundo necesitará producir un 50 % más de alimentos para 2050”.
comenta el Dr. Osama Faqeeha, Viceministro de Medio Ambiente, Agua y Agricultura del Reino de Arabia Saudita, Presidente de la COP16 de la CNULD.
La reunión incluirá sesiones sobre tenencia de la tierra como base para las inversiones en tierras saludables, la amenaza creciente de las tormentas de arena y polvo, y la segunda reunión del Grupo de Género, enfocada en visibilizar el impacto desproporcionado de la degradación y la sequía en las mujeres y su papel en el sustento de comunidades.
Las partes trabajarán junto a actores clave —como jóvenes, pueblos indígenas y comunidades locales— y participarán en la presentación de nuevos informes sobre los pequeños Estados insulares en desarrollo y los pastizales.
También se llevará a cabo el primero de tres diálogos informales sobre resiliencia a la sequía, en continuidad con los resultados de la COP16 y como preparación para retomar las negociaciones en la COP17.
Proceso Tafa’ul
Impulsado por la Presidencia de la COP16, el Proceso Tafa’ul toma su nombre de la palabra árabe تَفَاؤُل (Tafa’ul), que alude a un optimismo activo y una determinación llena de esperanza. Las conclusiones del CRIC23 serán la base para que los 196 países Partes de la Convención y la Unión Europea preparen sus decisiones antes de la próxima COP17 de la CNULD, que se celebrará en Ulán Bator (Mongolia) en agosto de 2026. El Ministro de Medio Ambiente y Cambio Climático de Mongolia, Batbaatar Bat, señaló que la COP17 coincidirá con el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores 2026.
“La reunión de Panamá es crucial para sentar las bases del éxito de la COP17, que pondrá de relieve los vínculos entre el bienestar humano y los paisajes saludables, productivos y resilientes. Esto es especialmente cierto en el caso de los pastizales, que cubren alrededor de la mitad de la superficie terrestre del planeta y albergan a dos mil millones de personas, pero que están desapareciendo más rápidamente que las selvas tropicales.”
puntualizó Batbaatar Bat.
El Pacto de Panamá con la Naturaleza
Panamá presentó de manera oficial su Pacto con la Naturaleza, una hoja de ruta que integra los esfuerzos del país para enfrentar la degradación de la tierra, la pérdida de biodiversidad y el cambio climático, buscando aprovechar las sinergias entre las tres Convenciones de Río y acelerar el cumplimiento de sus objetivos vinculados. Dentro de este Pacto, el país proyecta restaurar 100,000 hectáreas de ecosistemas degradados para el año 2035.
“La naturaleza es la columna vertebral de la economía mundial. El Pacto de Panamá con la Naturaleza muestra nuestro compromiso con la restauración de cuencas hidrográficas críticas, la protección de los bosques y el fomento de prácticas agrícolas sostenibles como medio para fortalecer la resiliencia de nuestra economía y nuestras comunidades. El Fondo Panamá Natural a su vez garantiza acciones de conservación en el terreno a largo plazo. No hay tiempo que perder: debemos cuidar urgentemente y para siempre de la naturaleza, para que la naturaleza pueda seguir cuidando de nosotros por siempre”.
declaró Juan Carlos Navarro, Ministro de Medio Ambiente.
Panamá, que forma parte de la CNULD desde 1996, se ha comprometido a lograr la neutralidad en la degradación de tierras para 2030. Ha detectado 31 zonas críticas y está desarrollando programas de reforestación y de adaptación en el Corredor Seco, reforzando así su rol como país anfitrión del CRIC23. Además, este año Panamá se convirtió en el primer país en albergar en un mismo año las reuniones de las tres Convenciones de Río.
FUENTE / IMÁGENES: MiAMBIENTE.

