Hay eventos que marcan el calendario de un sector y hay eventos que marcan el rumbo de un país. La Semana de la Responsabilidad Social Empresarial 2026, organizada por Sumarse, lleva 15 ediciones consecutivas siendo las dos cosas al mismo tiempo. Este año, bajo el concepto “Creer. Crear. Crecer. El Futuro”, el primer día de agenda reunió en Casa Veranda del Hotel Sheraton Grand Panamá a líderes, especialistas y representantes de múltiples sectores alrededor de una pregunta que atravesó toda la jornada: ¿qué decisiones debemos tomar hoy para construir el futuro que queremos? La Semana de la RSE 2026 en Panamá celebra 15 años de sostenibilidad empresarial con una agenda que demuestra que el sector privado tiene mucho más que decir sobre el futuro del país de lo que a veces se reconoce.
Mirar hacia adentro antes de mirar hacia adelante
El primer momento de la jornada fue una invitación a la reflexión antes que a la acción. José Alejandro Rodríguez, periodista multimedia y coordinador de la ONG Dame un Chance, abrió la agenda con la pregunta “¿Dónde nos quedamos?” y un video manifiesto que puso en perspectiva el camino recorrido en 15 ediciones.
Es un gesto que dice mucho sobre la madurez del evento: antes de hablar de futuro, reconocer el presente. Antes de proyectar, evaluar.
La mirada se amplió luego hacia el contexto regional con la presentación del informe “Democracia bajo presión”, a cargo de Rita Sciarra, líder del equipo de crecimiento inclusivo del Centro Regional del PNUD para América Latina y el Caribe en Panamá, precedida por un mensaje audiovisual de Michelle Muschett, directora regional del PNUD para la región. La economista y exembajadora de Panamá ante las Naciones Unidas Markova Concepción amplió la reflexión sobre el vínculo entre democracia y desarrollo sostenible, recordando que la RSE no opera en el vacío: opera en un contexto político e institucional que la condiciona y al que también puede transformar.
De la incertidumbre al valor: transformar el escenario sin paralizarse
Uno de los hilos conductores del día fue la capacidad de las organizaciones para convertir la incertidumbre en oportunidad. Leonardo Ramos, director de Sostenibilidad y Relaciones Corporativas de EPA, lo planteó de frente en su presentación “Recalculando: de la confusión al valor compartido”: la confusión no es un obstáculo para la sostenibilidad, puede ser el punto de partida para repensar el modelo.
Eduardo Ortega-Barría, secretario nacional de SENACYT, amplió esa visión hacia la innovación como palanca de oportunidades para Panamá y la región. Y Jorge Salas, presidente ejecutivo de Bladex, colocó la transformación cultural como motor de crecimiento, argumentando que los cambios más duraderos no ocurren en los procesos sino en las personas y en la cultura organizacional.
Economía circular: cuando las alianzas hacen posible lo que una sola empresa no puede
La economía circular tuvo su propio espacio en la agenda con el panel “Reciclando Ando: economía circular, cuando las alianzas generan impacto”, que reunió a Irma Hernández, alcaldesa de San Miguelito; Rodrigo Romera, gerente país de Nestlé Panamá; y Dacil Acevedo, socia de Estrategia y Sostenibilidad de Sinergia.
La combinación de una autoridad municipal, una multinacional de alimentos y una consultora de sostenibilidad en la misma mesa no es casual: refleja la convicción de que los desafíos ambientales no tienen solución sectorial. Necesitan alianzas entre actores con roles, recursos y perspectivas distintas. El municipio aporta territorio y comunidades; la empresa, escala y recursos; la consultora, metodología y visión sistémica.
Cultura, voluntariado y personas
El panel “Somos Uno: Voluntariado con Propósito” reunió a Carlos Carrasco y Milagros Agrazal, del Banco Nacional de Panamá, junto a Jorge Burgos, director ejecutivo de Junior Achievement Panamá, para poner en valor el voluntariado como forma de conectar personas, organizaciones y comunidades alrededor de un propósito que va más allá del negocio. La cultura también encontró su lugar en la agenda. Paula Londoño, vicepresidenta de Gestión Humana de Bi Bank, y María Lucía Alemán, directora ejecutiva del Museo de Arte Contemporáneo de Panamá, conversaron sobre “Cultura y Arte como motor de la transformación social”, a partir de una estrategia conjunta de apoyo al arte entre ambas organizaciones. Una alianza que demuestra que los museos y las empresas pueden construir juntos algo que ninguno construiría solo.
Finanzas, salud y legado: la RSE que toca el balance y las personas
La tarde trasladó la conversación hacia territorios menos convencionales en los foros de RSE. Diana de la Cruz y Axel Silva, de KPMG, analizaron el papel del director financiero del futuro en “CFO del Futuro: cómo financiar la resiliencia y crear valor en un entorno de incertidumbre”, argumentando que las finanzas son inseparables de la sostenibilidad cuando se piensa en el largo plazo.
Amalia Toro, socia directora de McKinsey, abordó “El riesgo que no está en el balance de resultados”: la salud integral de los equipos como condición de productividad y como responsabilidad empresarial que el sector está comenzando a tomarse en serio. Y el panel “Familias Empresarias: El legado que trasciende” abrió una conversación sobre continuidad generacional e identidad organizacional, recordando que muchas empresas en Panamá son también historias familiares con décadas de trayectoria.
Transición energética y reputación: los dos grandes desafíos del presente
El cierre temático del día se concentró en dos fronteras críticas del momento actual. El panel sobre transición energética, con Marylin Melo de Grupo Melo, Mónica Lupiañez de InterEnergy y Jesús González de la Cámara Panameña de Energía Solar, exploró las transformaciones que están redefiniendo industrias enteras y las oportunidades que ese proceso abre para el país.
Y la sesión de cierre puso el foco en la reputación en tiempo real: cómo las redes sociales, la inteligencia artificial y la desinformación han cambiado para siempre las reglas de la confianza. Patricia Santa Marina de PROI Worldwide y Atenógenes Rodríguez de Medcom dialogaron sobre un tema que ya no es periférico para ninguna organización: en un entorno donde la información viaja a velocidad inédita, la reputación se construye y se pierde en tiempo real.
La jornada cerró con el “Speed Networking: Conexiones de Alto Impacto”, reafirmando la idea que atravesó todo el día: los grandes desafíos no se resuelven en soledad, sino a través de conexiones capaces de convertir conversaciones en acción.
15 ediciones y una pregunta que no envejece
Quince años de Semana de la RSE en Panamá son quince años de una comunidad empresarial que decidió tomarse en serio su rol en la construcción del país. El primer día de la edición 2026 dejó claro que ese compromiso no se agotó: se profundizó.
La pregunta que abrió la jornada —¿qué decisiones debemos tomar hoy para construir el futuro que queremos?— no tiene una respuesta única ni definitiva. Pero el hecho de que cientos de líderes empresariales, funcionarios, académicos y representantes de la sociedad civil se sienten a hacérsela juntos ya es, en sí mismo, parte de la respuesta.
FUENTE / IMÁGENES: Nota de prensa.
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