Los humanos emplean la robótica y la inteligencia artificial para recuperar arrecifes de coral a gran escala mediante un robot controlado a distancia.
En el Instituto Australiano de Ciencias Marinas (AIMS) se recurre a la inteligencia artificial para apoyar la recuperación de los arrecifes de coral afectados por recientes episodios de blanqueamiento. Tras el desove otoñal en la Gran Barrera de Coral, los especialistas en ciencias marinas iniciaron estas acciones para asegurar la repoblación de zonas degradadas mediante la colocación de larvas de coral.
Para una tarea que sería prácticamente imposible de ejecutar solo con intervención humana, el Sistema de Guía de Despliegue (SDP), un asistente robótico guiado mediante un algoritmo de inteligencia artificial, analiza el lecho marino y selecciona los puntos óptimos donde depositar pequeños sustratos cerámicos de coral cerca de las áreas objetivo.
“El sistema no es una sola tecnología, sino varias, unidas en un flujo de trabajo que mejora el rendimiento de nuestros esfuerzos de siembra de corales”.
explica Ben Moshirian, ingeniero de proyectos del SDP.
El propósito es asegurar que los sistemas de siembra de coral se coloquen de manera exacta y segura en los lugares previamente establecidos.
Siembra de coral
La siembra de coral se ha consolidado como una estrategia científica prioritaria a nivel global. Durante las últimas dos décadas, los investigadores marinos han aprendido a sincronizar los desoves, recolectar larvas de coral y cultivarlas en acuarios.
Los arrecifes análogos de cerámica están diseñados para proteger a los corales jóvenes hasta que alcancen la madurez, y el sistema los despliega desde un buque del AIMS en el momento más adecuado, siguiendo un algoritmo de aprendizaje profundo basado en años de estudios oceanográficos y ecológicos realizados por los científicos.
Conforme se despliegan los sistemas de siembra de coral y se profundiza el conocimiento sobre ellos, las decisiones del SDP también se ajustarán para incorporar la información más actualizada y avanzada.
“Esta tecnología no consiste en que las máquinas reemplacen a los humanos. Se trata de que los humanos trabajen con máquinas para generar un impacto científico a una escala que antes era difícil de lograr”.
afirmó Moshirian.
El AIMS anticipa que el futuro del SDP incluirá su montaje en buques autónomos capaces de sembrar coral de manera continua, día y noche. También se está evaluando la posibilidad de adaptar este sistema, de tamaño considerable, para su uso en embarcaciones turísticas, de buceo o tradicionales.
De esta manera, se ofrecería a todos los que valoran y dependen de los arrecifes la oportunidad de participar de forma constante en su restauración.
FUENTE / IMÁGENES: Australian Institute of Marine Science.
IMÁGENES ADICIONALES: Gus Burrows para AIMS.

