Un equipo de investigación en infectología diseñó una terapia combinada contra el VIH que aúna la acción de antirretrovirales y terapia celular en un estudio que logró eliminar el virus en un paciente.
Hasta la fecha, solo siete personas en el mundo han sido consideradas curadas de la infección por VIH. Ahora, un estudio de la Universidad Federal de São Paulo (UNIFESP), publicado en agosto, ha reavivado la esperanza al lograr resultados sin precedentes utilizando únicamente medicación, sin necesidad de trasplantes de células madre ni terapia génica.
Ricardo Sobhie Diaz, MD, PhD, director del Laboratorio de Retrovirología de la UNIFESP encabezó al equipo investigador que logró eliminar el VIH del cuerpo de un paciente durante 78 semanas consecutivas y reunió sus hallazgos en el estudio que se considera una de las contribuciones más significativas a la literatura médica sobre el VIH y ofrece nuevas perspectivas en la búsqueda de una cura.
El estudio combinó potentes medicamentos antirretrovirales (dolutegravir y maraviroc) con compuestos innovadores — nicotinamida (vitamina B3) y auranofina (una sal de oro) — diseñados para activar y eliminar los reservorios virales mientras estimulan al sistema inmunitario para destruir las células infectadas. También se desarrolló una terapia celular personalizada para potenciar esta respuesta inmunitaria.
Ponderando descubrimientos
Esta es una superterapia que combina la acción de fármacos antirretrovirales — que destruyen el virus durante la replicación y eliminan las células infectadas — con un tratamiento celular que activa al sistema inmunitario. Esto permite reducir la carga viral al mínimo, atacar tanto el virus en replicación como las células donde el VIH permanece latente y acercar al paciente a una posible cura.
El tratamiento actual del VIH aún no logra eliminar completamente el virus ni frenar del todo la inflamación crónica que provoca. Parte del virus permanece latente dentro de las células y genera inflamación.
Por eso, mantener la terapia es crucial: ayuda a reducir el reservorio viral. Si se suspende, el virus reemerge y se replica. Con tratamientos eficaces, las células infectadas latentes disminuyen porque el virus se activa y luego es controlado por los antirretrovirales.
Terapia combinada contra el VIH
El enfoque de Diaz analizó primero las barreras que impiden curar el VIH y luego probó estrategias combinadas para controlar la proliferación del virus. Tras evaluar la seguridad y eficacia de cada enfoque por separado y en conjunto, se confirmaron que la combinación ofrecía mejores resultados. Este enfoque redujo las células infectadas y la inflamación y mejoró el control viral incluso tras suspender el tratamiento.
Y puesto que las terapias actuales no eliminan por completo la replicación del VIH, se optó por intensificar el tratamiento integrando otros fármacos.
El estudio contempló el factpr de la latencia del VIH, en virtud del cual las células infectadas pueden permanecer inactivas y resistir la acción de los antirretrovirales, de modo que, para superarlo, se usaron dos agentes reductores de la latencia: la nicotinamida y el maraviroc, este último con doble función como antirretroviral y como promotor de la reactivación celular.
Este experimento se realizó por primera vez en este estudio inspirado en las estrategias oncológicas empleadas en enfermedades hematológicas crónicas, como la leucemia, donde se elimina selectivamente células malignas. Del mismo modo, el VIH se trata como una enfermedad celular crónica, lo cual explica por qué las curaciones más definitivas se han observado en pacientes sometidos a trasplantes de médula ósea por cánceres hematológicos.
El objetivo a largo plazo es garantizar que una persona pueda curarse independientemente de cuántas veces se haya infectado, como en el caso de la hepatitis C. La enfermedad aún conlleva un estigma considerable, no obstante.
La eficacia del enfoque multifacético parece haber sido confirmada por posteriores datos clínicos y los resultados de estudios preclínicos de laboratorio para determinar el potencial de estos fármacos. El objetivo del equipo era reconstruir una respuesta inmunitaria adaptativa, por lo que realizaron un minucioso análisis de laboratorio antes de aplicar la técnica clínicamente.
Ante la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil, esta solución es calificada como «terapia celular«, aunque funciona más como una vacuna terapéutica diseñada para reconstituir la respuesta inmunitaria del paciente.
La técnica induce una respuesta inmunitaria adaptativa una vez que se reconoce el virus y reduce los niveles virales a umbrales extremadamente bajos. Este enfoque permite al sistema inmunitario eliminar las células que contienen VIH, tanto las latentes como las que se encuentran en tejidos inaccesibles a los medicamentos antirretrovirales estándar.
Detección temprana y comorbilidad
Otras enfermedades como la neumonía, la tuberculosis o la toxoplasmosis, las llamadas “oportunistas” aún afectan a las personas con VIH debido a las dificultades persistentes para el diagnóstico temprano y el acceso al tratamiento. En un escenario ideal, la terapia comenzaría inmediatamente después de la infección, cuando el sistema inmunitario está solo levemente comprometido, pero esa aún no es la realidad.
En promedio, el sistema inmunitario de un paciente tarda unos 8 a 9 años en deteriorarse lo suficiente como para progresar al SIDA. Este es un período largo, especialmente considerando que el 30% de los casos de VIH recién diagnosticados en Brasil ya presentan una inmunodeficiencia significativa.
Como resultado, las infecciones oportunistas y los cánceres asociados al VIH siguen siendo un problema, principalmente debido a nuestra incapacidad para detectar la infección en etapas tempranas.
Es fundamental diagnosticar el VIH de forma temprana y garantizar que los pacientes reciban atención y se mantengan en ella. Un tratamiento constante reduce el reservorio viral y abre la puerta a estrategias adicionales destinadas a reducir aún más el número de células infectadas.
Perspectivas futuras
Cuarenta y cinco años después de que se detectara el primer caso de VIH, podemos decir que la cura está cada vez más cerca; ya se ha comprobado que es posible lograrla en algunos pacientes. El próximo paso es ampliar estos hallazgos en la segunda fase del estudio, perfeccionando los elementos más prometedores, haciendo los ajustes necesarios y avanzando hacia la siguiente etapa bajo estos criterios.
FUENTE: MEDSCAPE.
IMÁGENES: Pexels.

