Studio Ghibli es un estudio de animación que ha sabido construir un universo propio, con su propia filosofía, su propio lenguaje visual y su propia forma de entender lo que el cine puede hacer con la infancia, la naturaleza y la memoria. A cuatro décadas de su fundación, Studio Ghibli recibe Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2026, el reconocimiento que la Fundación Princesa de Asturias otorga a quienes contribuyen de forma excepcional a las humanidades y la comunicación en el ámbito internacional.

Un galardón que llega después de dos Óscars, un Oso de Oro en Berlín y una Palma de Oro honorífica en Cannes, y que confirma algo que los aficionados de todo el mundo sabían desde hace tiempo: Ghibli no es un estudio de animación, es una institución cultural de alcance universal.
El origen: tres nombres y una película que cambió la animación
La historia de Studio Ghibli comienza con una colaboración y un éxito inesperado. Hayao Miyazaki e Isao Takahata, este último ya reconocido internacionalmente como creador de las populares series Heidi (1974) y Marco (1976), trabajaron juntos en Nausicaä del Valle del Viento (1984), basada en un manga del propio Miyazaki. El impacto de esa película fue tan grande que llevó a la fundación del estudio en 1985, con el apoyo del productor Toshio Suzuki como tercer pilar de la empresa.

Lo que siguió es una de las trayectorias más extraordinarias en la historia del cine de animación mundial.
Cuatro décadas de películas que no envejecen
El catálogo de Studio Ghibli es, en sí mismo, un argumento para el premio. Desde El castillo en el cielo (1986) y Mi vecino Totoro (1988) hasta Nicky, la aprendiz de bruja (1989) y Porco Rosso (1992), el estudio fue construyendo un universo visual y narrativo reconocible al instante, basado en la animación artesanal, las pinturas acrílicas y las acuarelas, y en historias que encuentran lo extraordinario dentro de lo cotidiano.
El hito que definió una generación: El viaje de Chihiro
En 2001 llegó lo que muchos consideran la obra cumbre no solo del estudio, sino de toda la carrera de Hayao Miyazaki: Sen to Chihiro no kamikakushi (El viaje de Chihiro). La película narra el viaje simbólico de una niña a un mundo fantástico y su tránsito de la infancia a la edad adulta, desplegando al mismo tiempo un discurso crítico sobre la sociedad japonesa moderna, los conflictos generacionales, la disolución de la cultura tradicional en una sociedad globalizada y la destrucción del medioambiente. Los números avalan su estatura histórica: Premio de la Academia del Cine Japonés (2001), Oso de Oro en el Festival de Berlín (2002) y Óscar a la mejor película de animación (2003). Sigue siendo la película de animación japonesa más premiada de la historia.
Una Palma de Oro sin precedentes
En 2024, el Festival de Cannes tomó una decisión sin precedentes: otorgó la Palma de Oro honorífica a Studio Ghibli, la primera vez en la historia del galardón que el reconocimiento no recaía en una persona sino en una institución.

Es el tipo de distinción que confirma que lo que Ghibli representa trasciende la obra individual. Y en 2023, Miyazaki regresó a la dirección con El chico y la garza, que le reportó al estudio su segundo Óscar a la mejor película de animación.
Lo que hace único a Studio Ghibli: valores que no pasan de moda
El jurado del Premio Princesa de Asturias destacó con precisión los elementos que distinguen la obra del estudio. Sus películas son reconocidas por sus historias llenas de sensibilidad, fantasía y mensajes ecológicos, por su capacidad de crear puentes culturales que unen a personas de diferentes orígenes y por transmitir valores atemporales como la amistad, la empatía y el respeto.

Dos elementos merecen atención especial. El primero es la relación con la naturaleza: el amor por el medioambiente, la tolerancia y el respeto por todos los seres vivos son hilos constantes que recorren prácticamente toda la filmografía del estudio. El segundo es la fuerza de sus protagonistas femeninas, destacadas por su valentía, complejidad y capacidad de transformación, en un género que durante décadas las relegó a roles pasivos.
La animación artesanal como declaración de principios
En una industria que avanzó masivamente hacia las imágenes generadas por computadora, Studio Ghibli ha mantenido y reivindicado su técnica de dibujo a mano, pinturas acrílicas y acuarelas como marca de identidad. Ponyo en el acantilado (2008) supuso un regreso explícito a la técnica del dibujo manual sin imágenes digitales, una decisión que en su momento fue leída como nostalgia y que hoy se entiende como convicción.

Hayao Miyazaki: los reconocimientos individuales de un genio colectivo
Más allá de los premios del estudio, Miyazaki acumula reconocimientos individuales que subrayan su estatura dentro de la historia del cine mundial. El León de Oro por toda su trayectoria en el Festival de Venecia (2005), el Óscar honorífico de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos (2014) y el Life Achievement de los World Fantasy Awards (2019) componen el retrato de un creador cuya influencia trasciende el género y el formato.
El Premio Princesa de Asturias: el contexto de un galardón de peso mundial
Los Premios Princesa de Asturias están destinados a reconocer la labor científica, técnica, cultural, social y humanitaria realizada por personas, instituciones o grupos en el ámbito internacional. En esta edición del galardón de Comunicación y Humanidades concurrieron 48 candidaturas de 20 nacionalidades, lo que da la dimensión del nivel de competencia en la que Studio Ghibli resultó elegido.
Cada premio incluye una escultura de Joan Miró, símbolo representativo del galardón, un diploma acreditativo, una insignia y 50.000 euros. La entrega se celebrará en octubre en una ceremonia presidida por Sus Majestades los Reyes de España.
Cuatro décadas dibujando al cine
Studio Ghibli lleva 40 años demostrando que la animación no es un género menor ni un formato solo para niños: es un lenguaje capaz de hablar sobre la pérdida, la memoria, el medioambiente, la guerra, el crecimiento y la identidad con una profundidad que el cine de acción real rara vez alcanza. El Premio Princesa de Asturias 2026 no descubre nada que los aficionados no supieran ya. Pero pone en palabras institucionales algo que millones de personas sienten cada vez que ven a Totoro bajo la lluvia o acompañan a Chihiro en su viaje.

FUENTE / IMÁGENES: FPA / UNOTV.
IMÁGENES ADICIONALES: Galardonadosfpa / XFPA.
¿Cuál es la película de Studio Ghibli que más te ha marcado y por qué? ¿Crees que la animación artesanal de Ghibli tiene algo que la animación digital no puede replicar? ¿Qué valores de las historias de Miyazaki crees que son más necesarios en el mundo de hoy?
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